1. Digitalización y eficiencia operativa en el punto de venta sin perder el trato humano
La digitalización en franquicias de restauración es uno de los grandes motores de transformación del sector. La eficiencia operativa y la experiencia del cliente son hoy factores decisivos para el éxito de los locales. De cara a 2026, las enseñas buscan integrar soluciones tecnológicas que agilicen procesos, optimicen recursos y permitan tomar decisiones basadas en análisis de datos, mejorando así la gestión del negocio.
Entre las iniciativas más destacadas se encuentran los sistemas de pedido digital, como los códigos QR en mesa, que reducen los tiempos de espera, aumentan la rotación de mesas y optimizan la operativa del local, manteniendo siempre el valor del trato personalizado.
La tecnología se convierte en un aliado para ofrecer un modelo híbrido donde eficiencia y cercanía conviven, adaptándose a los nuevos hábitos de consumo y reforzando la fidelización del cliente.
2. Innovación centrada en el cliente y en sus nuevas demandas
La capacidad de adaptación a las nuevas necesidades del consumidor es clave para el crecimiento de las franquicias de restauración en España. En un contexto de clientes cada vez más informados y con hábitos de consumo más flexibles, las marcas apuestan por innovación orientada al cliente, con el objetivo de mejorar la experiencia, aumentar la personalización y facilitar el acceso al producto.
Desde la optimización de los procesos de pedido y recogida hasta la adaptación de la oferta a distintos momentos de consumo (en sala, takeaway o delivery), las franquicias evolucionan para ofrecer propuestas más ágiles y coherentes con las expectativas del cliente. Todo ello refuerza el valor de marca y consolida la relación con el consumidor en un entorno altamente competitivo.
3. Auge de nuevos formatos de franquicia: dark kitchens
El crecimiento del delivery ha impulsado la aparición de nuevos formatos dentro del modelo de franquicia, como las dark kitchens, concebidas para ganar flexibilidad operativa y acelerar el crecimiento de las marcas. Estos modelos permiten ampliar el alcance geográfico, optimizar costes operativos y adaptarse con rapidez a la demanda online, con una inversión más contenida y sin necesidad de abrir locales físicos tradicionales. Además, facilitan testar nuevos mercados antes de abrir establecimientos físicos.
De cara a 2026, las dark kitchens se consolidarán como una estrategia clave para acelerar la expansión de franquicias de restauración y mejorar la rentabilidad, especialmente en entornos urbanos con alta demanda digital y presión sobre los costes inmobiliarios.
4. Diversificación del negocio y crecimiento del catering
La diversificación de servicios es una de las palancas más importantes para reforzar la solidez y el crecimiento de las franquicias de restauración. En este contexto, el catering se posiciona como una herramienta estratégica para ampliar la actividad más allá del local físico, llegando a eventos corporativos, celebraciones o pedidos de gran volumen, aprovechando la infraestructura operativa existente.
El catering permite incrementar la facturación, aumentar la visibilidad de marca y equilibrar el negocio frente a la estacionalidad, aportando mayor estabilidad en un sector cada vez más competitivo.
"El modelo de franquicia está evolucionando hacia propuestas más flexibles, digitales y centradas en el cliente, pero también hacia modelos cada vez más profesionalizados y selectivos. En restauración, la capacidad de adaptarse a nuevos formatos, diversificar servicios y mejorar la experiencia en el punto de venta será clave para seguir creciendo de forma sostenible en los próximos años", destaca Jesús Martínez, director de franquicias de Grupo Rodilla.



