En esta entrevista, Silva nos advierte sobre una polarización cada vez más acusada en las preferencias de los consumidores: el auge de las experiencias maximalistas frente a la búsqueda de la simplicidad minimalista. Una dicotomía que, según la experta, obligará a los negocios a tomar partido en 2026, porque aquellos que permanezcan en un punto intermedio, "se quedarán en tierra de nadie".
Profundizamos con ella en cómo afrontar este y otros desafíos, desde la gestión del margen real en un contexto de inflación hasta la importancia de la frecuencia de visita y la retención del talento en un mercado cada vez más competitivo.
¿Qué tendencia macroeconómica o de consumo detectada en 2025 ha pasado desapercibida para la mayoría de empresarios y, sin embargo, será determinante en el 2026?
Erika Silva (ES). En 2025 se ha marcado con fuerza una tendencia clara: hay clientes que buscan lo maximalista (impacto, show, exceso) y otros que buscan lo minimalista (calma, simplicidad, producto). En 2026 saber posicionarse como negocio va a ser determinante, porque los que intenten gustar a todos se quedarán en tierra de nadie.
¿Cómo deberían prepararse los negocios ante esta tendencia?
ES. Esto no va de decoración va de estrategia y de modelo de negocio. Si apuestas por lo maximalista, necesitas ritmo, energía, sorpresa, momentos wow y una experiencia que se quiera contar. Si apuestas por lo minimalista, necesitas excelencia, storytelling y un producto impecable. Cuando una marca tiene claro su lugar, el cliente lo entiende en segundos y cuando lo entiende, repite.
¿Qué KPI ha sido determinante en un año marcado por la inflación y los altos costes?
ES. El KPI más determinante en un año como este ha sido el margen real, no las ventas. Porque como sabemos con inflación y costes disparados, puedes facturar más y ganar menos. Los negocios que han conseguido crecimiento son los que han controlado su margen de rentabilidad.
¿Cuál definirá el éxito o fracaso de los negocios en 2026?
ES. Trabajar más en conseguir frecuencia de visita y la repetición. Porque los esfuerzos y la inversión de muchas empresas se van en conseguir atraer a los clientes, pero una vez lo consigue si estos no vuelven el negocio terminará desapareciendo.
¿Qué desafíos tendrán mayor impacto y qué estrategias consideras clave para reducir sus efectos?
ES. Atracción y retención de personal. Ya no es suficiente con solo tener un buen plan de carrera y un salario competitivo, a los trabajadores les debe apetecer querer trabajar en la empresa y deben sentir ilusión y compromiso. Las empresas deberán saber conectar con sus valores y que el reto diario de trabajo se convierta en un plan común.
¿Qué recomendarías a aquellos directivos y empresarios hosteleros que quieran optimizar beneficios y crecer en 2026?
ES. Entender que tanto los clientes como los equipos no solo van a comer o a trabajar, ambos buscan un lugar donde sentirse bien. En 2026 mi recomendación sería dejar de obsesionarse con hacer más y empezar a obsesionarse con hacerlo fácil: fácil reservar, fácil elegir, fácil entender por qué tu propuesta vale lo que vale, fácil para el equipo trabajar sin caos. Los negocios que crezcan serán los que tengan menos improvisación, y más consistencia.




