Dicen que todo proyecto ilusionante comienza con un sueño. El mío, que se convertiría en Cachito a Cachito, nació cuando, con solo 10 años, descubrí mi pasión por la repostería elaborando galletas, bizcochos y bombones de la mano de Antonio Merino. Aunque entonces no sabía qué forma tomaría mi negocio, tenía una certeza: estaría dedicado a la repostería artesana.
Durante los años de colegio, siempre que podía invadía la cocina de casa para probar nuevas recetas, y, teniendo claro que quería dedicarme profesionalmente a ello, me formé con un grado FP de cocina, y posteriormente en la escuela Cordon Bleu. Tras pasar varios años en obradores profesionales, sentí que había llegado el momento. En 2022, junto a mi hermana y mi cuñado, lanzamos el proyecto para comercializar las mejores tartas de queso gourmet. Elaborar la tarta ideal fue la parte más sencilla, fruto de meses de pruebas con familiares y amigos como conejillos de indias. Lo verdaderamente complejo fue el camino empresarial: encontrar financiación, lidiar con la burocracia de las licencias, superar las exigencias de sanidad y convencer a los proveedores de nuestra fiabilidad.
Y en paralelo, realizar una intensa labor comercial. Y cuando contactas con distintos clientes te das cuenta de que tu producto (la tarta, su textura y su sabor) son excelentes y el cliente los aprecia, pero que lo que ofreces no es exactamente lo que necesita. Así que llevamos casi 4 años de proyecto, conociendo a diferentes tipos de clientes, y aprendiendo continuamente cómo buscar soluciones para satisfacer a cada uno. Y con mucha pasión, y mucho esfuerzo, estamos consolidando Cachito a Cachito como un referente en Tartas de Queso Gourmet.
La pricipal ventaja competitiva de un concepto monoproducto
Fundamentalmente, te permite definir procesos de trabajo estandarizados, de manera que:
- Es más fácil formar al equipo
- Puedes aumentar notablemente la producción sin incrementar en la misma proporción la inversión en tiempo.
- permite mejorar el rendimiento en la producción, y ello facilita ser competitivo en precios con una rentabilidad adecuada.
- También se reduce el número de proveedores necesarios, y puedes ser un cliente importante (aunque seas pequeñito) por el volumen de compra. Así consigues mejores precios y un servicio más exclusivo.
- Además del ahorro de tiempo en gestión.
La inversión en marketing ofreciendo especialización y exclusividad es mucho más focalizada, y puedes conseguir un conocimiento y reconocimiento en el mercado en menos tiempo.
Sobrevivir en un nicho saturado
Competimos en un mercado muy maduro en España, con mucha y muy buena oferta. La aparición de proyectos similares es inevitable (en los últimos tres años ya hemos tenido una eclosión). Para defender y ampliar la cuota de mercado, nos centramos en varios puntos clave:
- Excelencia constante: Mantener la máxima calidad en el producto y en el servicio es innegociable.
- Diversificación de canales: Buscamos vías de venta diferentes y complementarias para no depender de un único mercado.
- Expansión internacional: Nos hemos abierto a Europa, un área de expansión muy interesante. Actualmente, nuestras tartas ya se disfrutan en Alemania, Suiza y Andorra, y estamos cerrando acuerdos en Países Bajos y Portugal.
- Alianzas estratégicas: Ante la proliferación de tiendas que solo venden tarta de queso, hemos optado por generar acuerdos de colaboración con tiendas gourmet para que complementen su oferta con nuestro producto.
Pero, ¿qué papel juega la innovación en un menú tan reducido? En Cachito a Cachito solo hacemos tartas de queso, pero actualmente tenemos 246 referencias. La innovación no solo consiste en buscar nuevos sabores, sino en pensar en las necesidades de cada tipo de cliente para ofrecerles el formato ideal.
Hace algún tiempo nos hicimos las siguientes preguntas ¿Quién puede ser nuestro cliente? ¿qué quiere? ¿Por qué me va a comprar a mí? Y nos dimos cuenta de que la pregunta la teníamos que hacer en plural ¿Quiénes son nuestros clientes? ¿qué quieren? Y cuando empezamos a dar respuestas, empezamos a adaptarnos e innovar.
Un distribuidor, un restaurante de menú del día, un salón de eventos, una tienda gourmet o un particular valoran la calidad y el precio, pero cada uno busca soluciones distintas: comodidad en el servicio, ausencia de mermas, un packaging atractivo, una logística eficaz o facilidad en el pedido.
Hemos desarrollado distintos formatos, envases y formas de distribución: desde el "bocachito" —un bombón de tarta de queso para eventos— hasta la "Tartalata" en envase PET, tartas precortadas y envasadas al vacío para evitar mermas en restaurantes, o una caja con cuatro raciones congeladas listas en 30 segundos de microondas.
Consejo final: invierte en tu equipo
Si un empresario duda entre un concepto generalista o uno especializado, mi único consejo es que analice su mercado y decida, pues ambas opciones tienen argumentos a favor y en contra. Sin embargo, sí me atrevo a dar un consejo universal: invierte en tu equipo.
Es importante contar con maquinaria y herramientas adecuados, así como establecer una metodología que permita estandarizar y optimizar los procesos. Con herramientas de análisis para buscar puntos de mejora y eliminar tareas que no aportan valor. Y, aunque lo dejo para el final, lo más importante es tener un equipo comprometido con el proyecto, consciente de que el trabajo en equipo es esencial y que fomente el buen ambiente y la colaboración.
Y, un poco de suerte tampoco viene mal.
Eduardo Belaustegui DelgadoChef y Socio Fundador Cachito a Cachito




