La búsqueda de experiencias diferenciadoras continúa marcando la evolución del turismo experiencial y del alojamiento singular. En este contexto, Burbujas del Sella, ubicado en Meluerda (Ribadesella), refuerza su propuesta para San Valentín con una experiencia que integra descanso, entorno natural y gastronomía de autor.
El alojamiento está compuesto por suites formadas por tres cúpulas transparentes, con una superficie total de 50 metros cuadrados, concebidas para dos personas. Su diseño permite disfrutar del paisaje y del cielo nocturno sin renunciar al confort propio de una suite de alta gama. Las burbujas cuentan con climatización, cama king size, zona de estar y baño completo.
Uno de los elementos diferenciales del proyecto es la privacidad, ya que cada burbuja se sitúa en una parcela ajardinada y de uso exclusivo, favoreciendo una experiencia íntima y personalizada. La estancia incluye, además, un desayuno que se entrega cada mañana en la propia burbuja.
Gastronomía de autor en formato privado
Como complemento a la estancia, Burbujas del Sella ofrece la posibilidad de incorporar una cena privada elaborada por el chef Bruno Lombán, responsable del restaurante Quince Nudos (Ribadesella), reconocido con un Sol Repsol. La propuesta, denominada “Áster”, se sirve íntegramente en la burbuja y convierte el alojamiento en un comedor privado bajo las estrellas. El menú se acompaña de champagne y se articula en torno a una cocina de producto y territorio, con elaboraciones como carpaccio de cigalas, guiso de boletus y foie, ceviche de lubina salvaje o tartar de lomo de venado, entre otros pases.
Aunque concebida como una experiencia especial para San Valentín, esta iniciativa se plantea también como una opción de regalo experiencial válida durante todo el año.




