Popeyes ha presentado Spicy Challenge, una iniciativa dirigida a los consumidores que buscan experiencias gastronómicas centradas en el picante. La propuesta se articula en torno a tres niveles de intensidad, diseñados para que cada persona pueda ajustar el grado de picante según sus preferencias y explorar su propio límite.
Según explicó la directora de Marketing de Popeyes, Laura Becerril: “El picante siempre ha formado parte del carácter de Popeyes y de la tradición cajún que inspira nuestra cocina”.
La experiencia se presenta en formato spicy box, que incluye todos los elementos necesarios para completar el desafío en sus diferentes niveles, combinando productos emblemáticos de la marca con nuevos desarrollos orientados a potenciar el picante de forma progresiva.
Nivel 1
Introduce el picante a través del marinado cajún característico de la marca. Este primer escalón ofrece una intensidad moderada y está disponible en opciones como alitas crujientes, tiras de pollo o el The Chicken Sandwich.
Nivel 2
La propuesta incorpora el Dipper Spicy Chicken, una salsa cremosa elaborada con ingredientes como tomate, pimentón y cebolla, desarrollada en colaboración con Heinz.
Nivel 3
Introduce el sazonador Honey Sriracha, una combinación de notas dulces y picantes. En esta fase, el pollo se mezcla con el sazonador dentro de una bolsa para garantizar una cobertura uniforme y se acompaña con la salsa del nivel anterior, alcanzando así la mayor intensidad del reto.




