InfoHoreca tuvo el honor de dar la bienvenida a los asistentes a la jornada recordando que la paradoja que supone que, en un momento como el actual, "sea precisamente lo humano, lo cercano y lo esencial, lo más codiciado en las relaciones empresariales". Emprender es una decisión que exige "valentía, pero sobre todo autoconfianza", y en un sector tan exigente como la hostelería, la inteligencia emocional es una base indispensable.
Roberto Ruiz Rúa, autor del libro "Restaurante Emocionalmente Inteligente", tomó el relevo para profundizar en esta idea. Ruiz planteó una dicotomía fundamental: el "emprendimiento del postureo" frente al "emprendimiento con propósito". Describió el primero como una búsqueda incesante de "más locales, más acción, más visibilidad", una carrera que genera ansiedad y desconexión. "Más es más es la premisa del postureo", sentenció, advirtiendo que este modelo nos lleva a vivir "apagando fuegos, sin tiempo para sentir ni reflexionar".
Como antídoto, Ruiz propuso un paradigma radicalmente distinto: "menos es más". Este enfoque invita a los emprendedores a empezar desde dentro. "Emprender con propósito es empezar desde dentro, no desde fuera", explicó. Fue tajante al diferenciar la motivación real del emprendedor: "Si solo quieres hacer dinero, no emprendas. Emprender es otra cosa".
La herramienta clave para este viaje interior, según el experto, es la inteligencia emocional, que definió como "la optimización de nuestros recursos". Ruiz desglosó este concepto en una escalera de seis peldaños que todo emprendedor debe ascender para construir un liderazgo sólido:
- Ser Consciente: "El primer paso fundamental, que implica darse cuenta de la necesidad de un cambio".
- Autoconocimiento: "No solo consiste en conocerse, sino, de forma crucial, en aceptarse como uno es".
- Autorregulación Emocional: 2Una vez que nos conocemos, podemos empezar a gestionar nuestras emociones, como si afináramos un sintonizador interno".
- Empatía: "Es la suma del autoconocimiento y la autorregulación. Es imposible ser empático si no nos entendemos a nosotros mismos".
- Habilidades Sociales: "La culminación de los pasos anteriores, esencial para combatir la "soledad" social y empresarial y construir relaciones significativas".
- Motivación: "El ´premio gordo´ que surge de forma natural al cultivar los niveles anteriores".
La acción del emprendedor con propósito, subrayó Ruiz, no es compulsiva, sino "consciente y reflexiva". Se trata de crear desde la emoción y la conexión, utilizando las redes sociales no para amplificar el ego, sino para comunicar un propósito genuino.
La teoría cobró vida a través de los ejemplos prácticos de Mikel Ochoa Sánchez, director de operaciones del Grupo GÜREIK, quien compartió su experiencia en la creación de una hostelería más humana, y Ganix Berazadi Etxabe, fundador de Bidetu, que expuso la importancia de los procesos de mejora continua guiados por una visión clara.
El evento en Bilbao no solo ofreció inspiración, sino también un mapa detallado para construir negocios de hostelería que no solo sean rentables, sino también sostenibles, humanos y emocionalmente inteligentes.



