Publicidad Publicidad
por InfoHoreca 11 de noviembre, 2015 Hostelería comentarios Bookmark and Share
< Volver

¿Quieres pasarte a las food truck? Para lanzarse a la aventura de trasladarse y cocinar en camioneta se debe tener claro que este modelo de negocio no por popular es más fácil de abordar. Elegir el vehículo adecuado y la mejor compañía en el viaje será determinante. En este primer reportaje abordamos cuáles son las opciones a las que enfrentarse antes de dar el paso. 

En sentido estricto, la traducción de food truck al castellano viene a ser camión de comida, pero en la forma práctica la alternativa española se ha decantado por cocineros al volante –opción televisiva– que establecen su puesto callejero móvil (o cocineta), habitualmente en ferias gastronómicas donde preparan y sirven sus platos elaborados.

“Estamos hablando de un estilo de cocina canalla, creativa y sabrosona, hecha por gente con mucha pasión en cocinas sobre ruedas”, apunta el equipo de Plateselector, encargado de demostrar por media España el potencial de este negocio convertido en éxito del verano. Ellos son, junto con otras tantas iniciativas callejeras –EatStreet, Van Van Market o Palo Alto en Barcelona; MadrEAT o FestiVan en Madrid; ContraVan en Valencia…– los que organizan los eventos que seleccionan las food trucks, unos aliados muy necesarios ya que, por el momento, las restricciones legislativas limitan la venta en la vía pública de los food truckers, que sólo pueden hacerlo en este tipo de festivales o en recintos privados.

Elegir el transporte adecuado

Pero uno no puede lanzarse a la calle en plan nómada si antes no tiene el medio para llevar a cabo su negocio sobre ruedas. “Lo primero es encontrar el vehículo, sacar los permisos necesarios y definir su concepto, y ¡tener ganas de trabajar muchas horas a cambio de poco dinero!”, avisan desde Plateselector.

En este punto el emprendedor puede optar por adquirir por su cuenta su furgoneta o caravana y adaptarla o bien dejarse asesorar por una de las pocas empresas que lo ofertan y que suelen contar con servicio de alquiler.

Si se decanta por lo primero, la aventura puede salir desde los 15.000 hasta los 40.000 euros, “depende mucho del food truck que esté buscando el cliente”, adelantan de Mundo Tracción. Los clásicos de los 50 y 60 de origen francés son la especialidad de esta empresa de creación de food trucks personalizadas, encargada de las televisivas La Vermuneta y Brilla Bombilla, la caravana La Suprem by Torre de Nuñez o uno de sus proyectos más impresionantes, La Venganza de Malinche, un camión GMC de la Segunda Guerra Mundial diseñado para el transporte de tropas.

Es importante en este punto seguir la línea del concepto de negocio inicial. El tipo de oferta gastronómica, kilómetros que se vayan a recorrer o incluso la climatología de la zona determinará la elección del modelo, al que inmediatamente después habrá que dar personalidad.

Los especialistas analizan el proyecto y asesoran al hostelero en cuanto a la distribución y aprovechamiento de espacios y el diseño interior “intentando respetar los materiales que utiliza en su negocio y trasladarlo a su food truck”. Un vehículo clásico puede estar preparado en un plazo de tres meses, mientras que uno más actual puede ponerse en la carretera en apenas cuatro semanas.

Antes de lanzarse a la aventura

Montarse al carro desde una furgoneta de alquiler puede resultar una opción menos arriesgada y también más económica. The Food Trucks Club cuenta con una flota de 15 vehículos a disposición del hostelero, caravanas de menos de 750 kg de las marcas Citröen HY, Ford Transit y Chevrolet, cuyo precio oscila entre los 300-500 euros por día y 3.000 euros por mes. “El presupuesto siempre es a medida según la localización de la furgoneta y días de alquiler. Las hay vacías y una solamente con cocina completa”, anuncian en su web.

Además de importar vehículos de Alemania, USA y resto del mundo desde hace más de 10 años, esta empresa se encarga de todos los trámites administrativos, de transferencias, ITV, homologaciones, y, una vez en España, los restauran y acondicionan.También fabrican caravanas de 4 y 6 m, vacías o listas para trabajar, remolques como el Airstream español (al que llaman Airtruck), y son inventores y fabricantes del famoso HY, “funcional al 100%”, apunta Antonio Larrea, su CEO & truck manager, junto con Felix Herrera, encargado de eventos.

Su principal ventaja es la posibilidad de probar si la receta elegida tiene o no nicho de mercado acudiendo a algún evento. “Es importante para el hostelero evaluar la viabilidad del proyecto y la aceptación de su producto antes de efectuar la inversión en la compra del food truck”, subraya Moira Mc Intyre, una argentina asentada en Barcelona desde hace 7 años y directora de La Furgonette. En su caso cuenta con dos Citroën HY vintage de los años 50, el modelo más vintage y retro, con el del parabrisas dividido y el doble chevrón, que le dio en Francia el apodo de ‘nez de cochon’. Ambas cuentan con lo básico, nevera de 105 l y un fregadero de una cubeta, aunque “la mayoría de las veces el equipamiento lo trae el cliente; pero en el caso que no lo tenga, cuento con un proveedor que lo alquila”, señala Mc Intyre.

Las furgonetas ya han viajado por Barcelona, Bilbao, Salamanca, Baleares, Tarragona, Madrid…, si bien no pueden circular en distancias largas. “Al ser vehículos clásicos, se transportan en grúa; nosotros nos encargamos de llevarlas y recogerlas”, explica. Por un día el alquiler sale a 500 €+IVA, a lo que hay que sumar el transporte desde Barcelona, aunque suele ofrecer descuentos de entre el 20 y 50%, y promociones especiales de lunes a jueves. Todo ello sin el coste adicional de seguro, ITV o el ticket del parking para tener a buen recaudo el vehículo.

La próxima semana publicaremos la segunda parte del reportaje Cómo convertirse en todo un ‘food trucker’, publicado en el número 15 de InfoHoreca. 

Noticias relacionadas

comments powered by Disqus