por InfoHoreca 2 de agosto, 2019 Actualidad comentarios Bookmark and Share
< Volver

Por Adrián Valeriano, Vicepresidente de Ventas Globales y Servicios de OpenTable para EMEA.

En julio del año pasado, a España llegaron casi 10 millones de visitantes internacionales. Atraídos especialmente por la amplia oferta de sol y playa, Baleares es el destino principalde los turistas en dicho mes y le siguen Cataluña y Andalucía.

Estas elevadas cifras de afluencia de turistas suponen un gran aumento en la demanda para el sector hotelero y de restaurantes que se repite año tras año. Hoteles, apartamentos, bares de playa, restaurantes en ciudades y puntos turísticos de interior cuelgan el cartel de completo en estos meses.

En general, el sector de la hostelería mantuvo un promedio de 1,6 millones de empleos dentro de los 18,8 millones de toda la economía española en 2017, según datos del Anuario realizado por Hostelería de España.Este gran aporte al empleo nacional se acentúa en verano; dado el elevado aumento del turismo en esta época (los visitantes internacionales gastaron casi 90,000 millones Euros en España en 2018, según los datos ofrecidos por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo), no es sorprendente que los restaurantes de todo el país, especialmente en las zonas costeras, aumenten su fuerza laboral para dar el mejor servicio a esta alta cantidad de visitantes que llega.

Asegurar que la plantilla esté completa y fuerte antes de la temporada alta es un elemento clave durante la preparación de estos negocios. Sin embargo, las nuevas preferencias de los comensales también deben ser tenidas en cuenta en esta puesta a punto.  

No puede negarse que la digitalización ha ayudado en gran medida a poder dar respuesta a esas necesidades y preferencias del nuevo consumidor en el sector hostelero. Las nuevas herramientas tecnológicas permiten que, por ejemplo, la oferta de nuestro negocio esté visible para públicos a los que hace años hubiera sido imposible mostrársela. Si, por ejemplo, un turista británico está pasando sus vacaciones en agosto en un pueblo de la costa de Cataluña, es posible que éste consulte alguna plataforma de reservas que habitualmente utilice en su país de origen para buscar un restaurante. Los establecimientos que saben aprovechar las herramientas digitales y trabajan su presencia en estos entornos online podrán acceder a todas estas posibilidades de captación de nuevos clientes que ofrecen. Un restaurante situado en un pequeño pueblo cercano a donde se encuentre este hipotético turista, cuyo trabajo de los productos gastronómicos de la zona es impecable, puede quedar, lamentablemente, fuera del radar de este potencial cliente. A menos que descubra el local por casualidad.  

Internet es además una de las principales fuentes de información para los turistas de cara al verano. Un viajero estadounidense llega a su destino vacacional (pongamos que en la bella isla de Ibiza) y quiere ir a comer un pescado al puerto. En su búsqueda a través de su smartphone localizará, seguro, cientos de restaurantes que ofrezcan este tipo de platos. Comentarios de otros comensales, fotografías, rankings de puntuaciones… una buena gestión de la reputación online y las ‘relaciones digitales’ con los comensales será fundamental en la temporada estival, al tratarse de un factor decisivo en la elección de estos turistas. Pero la experiencia digital previa a la gastronómica propiamente dicha no termina ahí; el cliente -incluido el turista internacional- quiere que el proceso para reservar su mesa sea fácil, intuitivo y efectivo. Permitirle además que incluya el mayor número de preferencias en sus reservas, como por ejemplo, el lugar del restaurante donde desean sentarse o las preferencias del menú,será también un punto de ventaja: el turista busca, y especialmente en vacaciones, una experiencia totalmente personalizada, a su gusto.

¿Y de cara al funcionamiento interno del negocio? Ante la llegada del verano, la preparación del restaurante no debe limitarse a potenciar los aspectos de cara al cliente; facilitar la forma en que se gestiona el negocio desde dentro también nos permitirá trabajar mejor, más rápido y, por tanto, sacar el máximo rendimiento a la época vacacional. Los softwares de gestión de restaurantes, por ejemplo, permiten que los responsables puedan controlar mejor sus reservas, su sala, los tiempos, las mesas y el personal, un ahorro de tiempo y esfuerzos que es clave en picos de trabajo como el que asoma. 

Por no hablar del poder de los datos, que ha revolucionado la forma en que ofrecen sus servicios sectores como la banca, las telecomunicaciones, el entretenimiento o la salud. En el sector de la hostelería, aunque cada vez se va tomando mayor conciencia sobre la personalización de la experiencia del comensal que es posible conseguir gracias a los datos, aún queda mucho camino por hacer. No hace falta ser una gran empresa, el ‘small data’ también puede ser de gran ayuda en un pequeño negocio. 

Nuevos métodos de pago, nuevas tendencias gastronómicas, nuevas formas de consumir experiencias… el panorama de la hostelería vive una transformación sin precedentes en la que es necesario adaptarse para dar respuesta al nuevo consumidor.

En un sector en el que los picos de producción se concentran especialmente en períodos cortos, la contratación temporal debe ir acompañada de una inversión en tecnología, un movimiento que supone mejoras ya no solo en verano, sino durante todo el año. No hablamos de automatización del empleo en hostelería, sino de herramientas que faciliten el trabajo a cada uno de los miembros de la plantilla, permitiendo que cada trabajador pueda dar su mejor servicio al mayor número de clientes posible, además de mejorar la experiencia del comensal desde que comienza a buscar un restaurante hasta que lo abandona.   

Noticias relacionadas

comments powered by Disqus