El consumo en bares y restaurantes mantiene una evolución positiva en España y confirma la resiliencia del sector en un contexto marcado por el cambio de hábitos y el aumento de precios. Según el 11º Barómetro de Momentos de Consumo elaborado por Aecoc Shopperview y la consultora 40dB, en colaboración con Frit Ravich, Juver y Too Good To Go, el 66% de los consumidores sale a establecimientos de restauración con la misma o mayor frecuencia que hace un año.
La tendencia es especialmente relevante entre los consumidores más jóvenes, ya que el porcentaje alcanza el 76% en la Generación Z y Millennial. Además, el 47% afirma que continúa saliendo a bares y restaurantes como forma de desconexión y ocio cotidiano, pese al incremento de precios.
Cambios en horarios y nuevas ocasiones de consumo
El estudio identifica una transformación en los momentos de consumo. El 50% de los encuestados asegura haber reducido las salidas ligadas al ocio nocturno y trasladado el consumo a franjas diurnas, mientras que el 48% sale más a comer al mediodía que a cenar. Además, el 30% adelanta los horarios de comida o cena cuando acude a locales de restauración.
Este cambio impulsa también nuevas ocasiones de consumo vinculadas al ocio diurno. El 70% sale de aperitivo los fines de semana y el 58% participa en actividades de tardeo. En paralelo, el desayuno fuera del hogar gana peso entre la población trabajadora, ya que el 83% desayuna en bares o cafeterías durante alguno de sus días laborables.
La búsqueda de comodidad y ahorro de tiempo también condiciona las decisiones de alimentación. El 72% recurre a platos preparados, el 66% prioriza opciones poco procesadas y el 63% valora alternativas que reduzcan la carga mental de decidir qué cocinar.
El delivery y la experiencia ganan protagonismo
El informe refleja además el crecimiento sostenido del delivery. El 57% de los consumidores pide comida a domicilio de forma ocasional y el 28% lo hace al menos una vez por semana. La cena concentra el mayor volumen de pedidos, con un 62%, aunque la mitad de los usuarios también utiliza este servicio en el almuerzo.
Más allá del precio, la experiencia en el establecimiento se consolida como un factor decisivo. El 80% considera importante recibir un trato amable y rápido, mientras que el 86% prefiere el servicio en mesa aunque implique tiempos de espera mayores. Asimismo, el 68% valora que el local sea acogedor y tranquilo y el 60% tiene en cuenta aspectos como la ubicación, la terraza o las vistas.
Pese a esta evolución positiva, el control del gasto continúa presente. El 20% asegura gastar menos que hace un año cuando sale a restauración y el 37% opta por menús más reducidos. Además, el 53% estaría dispuesto a acudir en horarios menos concurridos para acceder a mejores precios.
La restauración local también gana atractivo entre los consumidores, ya que el 45% destaca el dinamismo y la capacidad de innovación de los establecimientos singulares. En paralelo, la sostenibilidad adquiere mayor peso en la decisión de compra, con un 80% de consumidores dispuestos a repetir en restaurantes que apliquen medidas contra el desperdicio alimentario.




