Publicidad Publicidad
por InfoHoreca 9 de enero, 2018 Equipamiento comentarios Bookmark and Share
< Volver

La gama de altavoces de Bowers & Wilkins, ofrece una solución a cada espacio. Como los sofisticados sistemas integrados que ofrecen al usuario una experiencia única, al tiempo que olvida que los altavoces están presentes, discretamente ubicados para ser escuchados pero no vistos.

En los hoteles los sistemas de sonido proporcionan a sus huéspedes diferentes experiencias: distribución de música y avisos vestíbulo, pasillos, bares y restaurantes, salas de actos y de reuniones, equipos de audio específicos para spas, gimnasios y piscinas, sonido personalizado en las habitaciones…

Bowers & Wilkins cuenta con diferentes soluciones de sonido para el canal contract y hotel, desde el auricular más sencillo hasta la caja acústica más sofisticada, todas con alta tecnología.

Por ejemplo, su gama de altavoces de integración ofrece una solución a cada espacio. Desde altavoces de exterior, resistentes a los ambientes marinos, o sofisticados sistemas integrados , hasta sencillos modelos para sonorizar grandes espacios de forma discreta.

Combinándolo con la electrónica adecuada y un sistema de instalación flexible, este producto es un gran aliado para el arquitecto, decorador e integrador que quieran dotar a sus proyectos de un sonido excelente, sin alterar la estética y la funcionalidad de los espacios.

Una experiencia de sonido única

El usuario olvida que los altavoces están presentes, ya se ubican discretamente por las estancias, siendo el sonido de una calidad excepcional, no en vano ha sido elegido  a lo largo de sus 50 años de historia por los mejores: desde los técnicos de sonido de los estudios Abbey Road, hasta marcas de automoción como McLaren, Maserati o BMW.

John Bowers, el creador del sonido verdadero

El carácter de Bowers & Wilkins viene marcado por la visión de un hombre. La convicción de John Bowers era que la mejor caja acústica debería ser para el oído lo que una lámina inmaculada de vidrio para el ojo. No debería quitar ni añadir nada a la música; sólo revelar el verdadero sonido de la interpretación, fiel en cada sutileza al original. Este fue el sueño de John Bowers, y le dio un nombre: “sonido verdadero”. Un concepto para el cual hemos estado trabajando desde entonces.

Noticias relacionadas

comments powered by Disqus