La Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat) ha alertado sobre las consecuencias que pueden tener la subida del precio de los carburantes y la situación de la red ferroviaria de alta velocidad tras el accidente de Adamuz. Según la organización, la prolongación de estas incidencias está generando disrupciones en la movilidad que podrían afectar de forma directa a la actividad turística en España.
En un contexto marcado por la cercanía de la Semana Santa, uno de los periodos de mayor movimiento turístico del año, el sector advierte de que el encarecimiento del transporte y la falta de normalidad en corredores estratégicos están incrementando la incertidumbre en la planificación de viajes, especialmente dentro del mercado nacional.
Desde Cheat se insiste en que la recuperación del servicio ferroviario debe realizarse con todas las garantías de seguridad. No obstante, subraya que una prolongación de la situación actual podría tener efectos relevantes sobre el turismo. La patronal recuerda que este escenario se suma a un contexto ya tensionado por el incremento del coste de los carburantes, que está repercutiendo en todos los medios de transporte. Este aumento de precios se traduce en tarifas más elevadas que limitan las opciones de los viajeros, especialmente en el transporte aéreo, el transporte discrecional por carretera y el uso del vehículo privado, mayoritario entre los españoles en esta época del año.
Asimismo, la entidad alerta de un deterioro en la percepción del servicio ferroviario de alta velocidad, tradicionalmente valorado por su fiabilidad. Los retrasos, incidencias y la falta de información clara sobre la recuperación total del servicio están afectando a la confianza de los usuarios, con posibles consecuencias a medio y largo plazo en su elección como medio preferente de transporte.
Impacto económico y riesgo para el empleo
Según datos de asociaciones territoriales como la Federación Andaluza de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Fahat) y la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos), en las zonas más afectadas ya se registran caídas de la demanda de entre el 15% y el 30% en distintos segmentos. Además, las pérdidas económicas podrían superar los 300 millones de euros en determinadas áreas.
A esto se suma una desaceleración en las reservas a corto y medio plazo, especialmente en el mercado nacional y en segmentos como el turismo urbano, las escapadas de corta duración y el turismo Mice. La patronal hotelera advierte de que, de mantenerse esta situación, podría producirse un impacto directo sobre la actividad económica y el empleo, en un momento previo a campañas clave como la temporada de primavera.




