El encuentro ha contado con la participación de Joseba Beitia, responsable de Cadena de Valor de INTIA-Reyno Gourmet; Beatriz Huarte, secretaria general en ANAPEH, la Asociación Navarra de Pequeña Empresa de Hostelería; e Imanol Zubelzu, responsable de Mantala Basque Gastronomy y profesor de gastronomía vasca; quienes han conocido de primera mano el trabajo desarrollado entre quienes producen los alimentos y quienes los transforman en experiencias gastronómicas.
"Conocer a las personas que hay detrás de los alimentos permite entender mejor el valor de cada producto y trasladarlo después a la cocina y al consumidor. Mostrando proyectos como este a futuros profesionales de la cocina trasladamos a la sociedad la importancia de apoyar a las personas productoras de nuestra comunidad", ha señalado Joseba Beitia durante su intervención.
Un proyecto para acercar dos mundos
El proyecto ha permitido el encuentro entre jóvenes profesionales de la hostelería y jóvenes del sector primario navarro con el objetivo de que ambos tuvieran la oportunidad de conocer más de cerca sus realidades, compartir experiencias y explorar vías de colaboración.
La iniciativa tiene su origen en la idea de que una gastronomía de calidad debe comenzar antes de llegar a los fogones, y que detrás de cada ingrediente existen personas productoras, explotaciones, procesos de elaboración, dedicación y una vinculación con el territorio.
Del origen al plato
La jornada se ha centrado en torno a un taller demostrativo donde las parejas participantes han mostrado el trabajo desarrollado a través de distintas elaboraciones con materias primas navarras.
La empresa familiar de lácteos Pirineki y el equipo profesional del obrador artesanal Mise en Place han presentado dos elaboraciones: croqueta con Patxakarri y leche fresca terminada con una crema de manzana y menta; ajoblanco con queso Elurte, yogur natural, dados de manzana y Nueces de Navarra.
Por su parte, el chef y divulgador de Ubuntu Gastronomika, junto con la microcooperativa de agricultores ecológicos Uztaldi Bio-k, han elaborado el plato ‘Toda la verdura’ basado en el aprovechamiento integral de las hortalizas y concebida como homenaje a la cocina circular.
La carne también ha tenido protagonismo gracias a la colaboración entre la productora de Pottoka Idoia Resano y el proyecto Geltoki, que han preparado un tartar de pottoka ecológica. La demostración ha concluido con ‘Dame un queso’, una creación desarrollada por el restaurante Morrudo y la Quesería Bikain.
Acercar el producto local y vocación de futuro
La presentación ha permitido trasladar la experiencia ‘De la Tierra al Plato’ a uno de los principales centros de formación gastronómica del mundo, destacando la importancia de que las nuevas generaciones conozcan el producto, las personas y proyectos que se encuentran detrás de él.
La jornada ha puesto de manifiesto que la colaboración entre sector primario y hostelería genera valor para ambas partes y contribuye a construir una gastronomía más arraigada, consciente y comprometida. El proyecto nace con la vocación de seguir creando espacios de encuentro entre producción y restauración, favoreciendo relaciones duraderas y buscando fortalecer el ecosistema agroalimentario navarro.




