En un contexto marcado por nuevas exigencias regulatorias, Aramark ha defendido que el comedor escolar deja de ser un servicio para convertirse en propuesta educativa. Durante su intervención, el presidente de Aramark en España, Jaime Thiebaut, insistió en una idea que atraviesa toda la estrategia de la compañía. "No solo se educa en el aula: se educa en el comedor, en los hábitos saludables, en los valores que se transmiten cada día y en la experiencia que viven los alumnos en cada centro", subrayó.
En esa misma línea, defendió que el objetivo de la compañía es "acompañar a los centros entendiendo el comedor como una continuación natural del proyecto educativo", integrándolo en la propuesta global del colegio.
El planteamiento no es menor: en un entorno competitivo, donde los centros buscan diferenciarse, la experiencia alimentaria pasa a formar parte del posicionamiento del propio colegio.
Normativa, nutrición y desperdicio
Uno de los puntos clave del encuentro fue el impacto de las nuevas normativas en restauración colectiva, especialmente el nuevo Real Decreto de comedores escolares saludables y sostenibles y la ley de prevención del desperdicio alimentario. Aquí, Aramark puso el foco en la anticipación como ventaja.
Según explicó Thiebaut, la compañía ya venía trabajando con menús que cumplen en gran medida con los nuevos requisitos, gracias al trabajo conjunto de nutricionistas y chefs. Este enfoque le ha permitido "liderar el cambio hacia una alimentación más equilibrada, sana y alineada con las necesidades del alumnado", adelantándose a la regulación.
En paralelo, destacó el desarrollo del proyecto "D-Cero. Futuro sin Desperdicio", impulsado junto a PwC, con el objetivo de reducir el desperdicio alimentario antes de 2030. La iniciativa ha permitido medir, analizar causas y diseñar estrategias concretas, un paso clave en un ámbito cada vez más vigilado.
Alimentación, experiencia y captación: el nuevo triángulo del sector educativo
Más allá de la operativa, el evento abordó uno de los grandes retos del sector: la captación y fidelización de alumnado en un escenario de descenso demográfico. En este contexto, Aramark defendió que la alimentación y la experiencia en comedor pueden jugar un papel decisivo. "Nuestro compromiso es caminar de vuestra mano, entendiendo vuestro proyecto educativo y ayudándoos a que vuestros colegios sean el mejor espacio posible para educar, para crecer y para preparar a los alumnos para el futuro", afirmó Thiebaut.
El comedor como extensión del aula
Esta visión se materializa en iniciativas como el programa "Alimentando el futuro de una generación", que conecta nutrición y deporte a través de la participación de deportistas de élite. Durante la jornada también participó la campeona olímpica Paula Leitón, reforzando ese vínculo entre hábitos saludables y educación en valores, uno de los ejes que la compañía considera clave en su propuesta para centros educativos.




