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La colaboradora de InfoHoreca, Andrea Petrelli, Directora de Comunicación en Dibusal y experta en comunicación B2B en el canal profesional, hace un análisis de la pasada edición de Alimentaria + Hostelco. Petrelli ofrece una lectura clara para el canal Horeca y el foodservice: la innovación sigue importando, pero el mercado exige cada vez más rentabilidad, consistencia operativa, estandarización, claridad de propuesta y soluciones que funcionen de verdad en la restauración profesional.

Alimentaria + Hostelco 2026 ha vuelto a situar Barcelona en el centro de la conversación alimentaria y hostelera europea. La edición del 50 aniversario ha reunido a miles de empresas, compradores y profesionales en una feria que ha querido reforzar su papel como gran plataforma de alimentación, hospitality y foodservice. Sin embargo, más allá de las cifras y del relato oficial, el mensaje de fondo que dejaba el evento era otro: el canal Horeca ya no está valorando la innovación del mismo modo que hace unos años.

Lo que se percibía en los stands, en las conversaciones y en las entrevistas in situ no era tanto fascinación por la novedad en sí misma como una preocupación mucho más concreta por la utilidad real de cada propuesta. En otras palabras, Alimentaria + Hostelco 2026 ha dejado una lectura bastante precisa del momento actual del foodservice: el mercado se ha vuelto más exigente, más sobrio y bastante menos tolerante con todo lo que no ayude a operar mejor.

La innovación ya no se juzga por cómo suena, sino por cómo resuelve

Durante años, buena parte del discurso en ferias de alimentación, hostelería y restauración profesional se apoyó en la idea de innovación como sinónimo de avance. Esa lógica sigue presente, por supuesto, pero en esta edición aparecía filtrada por una pregunta mucho más pragmática: ¿sirve realmente para el día a día del cliente profesional?

Del escaparate a la operativa real

Ésa es, probablemente, una de las claves más útiles que deja Alimentaria + Hostelco 2026. El mercado no parece estar rechazando la innovación; lo que está haciendo es examinarla con más dureza.

La conveniencia interesa si de verdad ahorra tiempo.

La tecnología interesa si reduce fricciones o mejora la toma de decisiones.

La estandarización interesa si protege la experiencia del cliente.

Y la comunicación interesa si consigue explicar rápido por qué una solución merece atención.

Fabio Zummo, KAM en Frigicoll, sintetizaba bien esta nueva lógica al hablar de las demandas del canal. Según explicaba, el cliente ya no se conforma con el producto, sino que espera algo mucho más completo: "Si hablamos de rentabilidad y para tener rentabilidad en una empresa o empresario, necesitas datos (...) un partner que pueda ayudarte en asesoramiento, dibujar un plano, hacerte un proyecto, ayudarte en la parte de logística y sobre todo de postventa".

Su respuesta desplaza el foco del catálogo al acompañamiento. Y eso, en términos de foodservice, es mucho más que un matiz. Significa que la rentabilidad en hostelería y restauración profesional ya no se puede sostener solo desde la venta, sino desde una combinación de datos, asesoramiento, logística, implantación y postventa.

El gran reto del canal Horeca en 2026 no es solo vender; es ejecutar con consistencia

Si hubo una presión de fondo que atravesó muchas de las conversaciones de esta edición, fue la dificultad creciente de sostener una operación estable en un contexto de rotación, falta de personal cualificado y exigencia constante del cliente final.

La falta de personal ya no es coyuntural

Bryan Germán Martín, responsable de I+D de Ardo, lo resumía de forma muy directa: "Ya no solamente la falta de personal, es la falta de personal cualificado… hoy en día hay mucha rotación del personal". Y añadía la idea que mejor define el problema: "Tú tienes que asegurar que el cliente final (...) no va a notar ninguna diferencia".

Esa frase explica muy bien una de las grandes tensiones actuales del canal Horeca. La preocupación no gira solo alrededor de la escasez de personal, sino alrededor de algo más complejo: la dificultad de mantener una ejecución regular cuando cambian los equipos, cuando la formación no siempre acompaña y cuando la presión operativa no deja de aumentar.

Por eso muchas de las tendencias Horeca 2026 que aparecieron en feria tienen menos que ver con la novedad superficial y más con la necesidad de proteger la consistencia.

El mercado valora cada vez más cualquier solución que facilite la preparación, simplifique procesos, reduzca dependencia de perfiles muy especializados y ayude a sostener la calidad en la restauración profesional.

La estandarización gana terreno en cocina profesional, pero no a cualquier precio

Otra de las grandes ideas que dejó Alimentaria + Hostelco 2026 es que la estandarización ha dejado de percibirse como un lujo o una lógica puramente industrial. En muchos casos, se está convirtiendo en una respuesta directa a la presión real de la cocina profesional.

Menos tiempo, menos fluctuación, más control

Xavi Carrión, Sales Manager Food Service de Aneto, lo explicaba con bastante claridad: "Reducir el tiempo de trabajo en las cocinas, evitar la fluctuación de las materias primas (...) la estandarización es un factor muy importante (...) y un problema endémico es la falta de personal cualificado".

La lectura aquí es muy clara. Cuando el equipo rota más, cuando la presión sobre el tiempo sube y cuando mantener el mismo resultado se vuelve más difícil, la estandarización deja de ser una opción deseable y pasa a ser una herramienta de supervivencia. No se trata únicamente de optimizar; se trata de proteger la experiencia del cliente y defender la consistencia del negocio.

Ahora bien, la parte más interesante de esta conversación llega cuando esa necesidad de consistencia se cruza con otra exigencia muy presente en la feria: la defensa de la naturalidad y de la calidad percibida. El propio Xavi lo expresaba así: "Porque es natural, la naturalidad. Buscamos productos frescos, no utilizamos ningún tipo de aditivo…".

Ese matiz es clave. El mercado quiere eficiencia y menos fricción operativa, sí, pero no quiere que el atajo resulte demasiado evidente. La innovación horeca que hoy tiene más recorrido es precisamente la que consigue resolver operativa sin vaciar del todo el relato de calidad, frescura y producto honesto.

La comunicación B2B en Horeca también se está volviendo más exigente

No solo se ha endurecido la operativa. También se ha endurecido la forma en que el mercado escucha, interpreta y filtra los mensajes de las marcas. En un entorno saturado, la claridad ya no es solo un recurso creativo: es una ventaja competitiva.

Si hace falta explicar demasiado, probablemente no está bien resuelto

David Ventura, director comercial y de distribución de Frit Ravich, dejaba una reflexión especialmente útil para cualquier empresa que quiera crecer en el foodservice o mejorar su posicionamiento en Horeca: "Tiene que ser algo sencillo y algo que casi sea autoexplicativo. Porque en el momento que tú quieres comunicar algo (...) donde tengas que contar demasiadas cosas, seguramente es algo complejo y eso costará llegar".

La idea es sencilla, pero muy potente. En horeca, una propuesta no gana valor por sonar más sofisticada, sino por hacer comprensible su beneficio con rapidez. Si una marca no consigue explicar bien qué aporta, a quién y por qué debería importar, corre el riesgo de acabar comparándose casi exclusivamente por precio.

Ventura añadía además otro punto importante: comunicar bien implica hacerlo de forma fácil, directa, clara y honesta, pensando de verdad en el idioma del target. Esa afirmación encaja plenamente con una de las grandes conclusiones de esta edición: el mercado no está premiando al que dice más cosas, sino al que se entiende mejor.

Qué tendencias dejó realmente Alimentaria + Hostelco 2026

Visto desde fuera, podría decirse que la feria habló de conveniencia, salud, sostenibilidad, tecnología, proteínas, digitalización y nuevos formatos. Y sería cierto. Pero al cruzar ese discurso con lo que devolvían las entrevistas, la lectura se vuelve más precisa.

La novedad interesa menos que su viabilidad

La conveniencia solo seduce si ayuda a ahorrar tiempo sin destruir la calidad percibida. La tecnología solo tiene sentido si facilita decisiones o reduce fricción. La estandarización solo se valora si protege la experiencia del cliente en un contexto de rotación y presión constante. Y la comunicación solo funciona si consigue traducir valor con rapidez.

Por eso, más que una feria de novedades, Alimentaria + Hostelco 2026 ha funcionado como un buen termómetro del nivel de exigencia con el que el mercado está evaluando hoy cualquier propuesta en alimentación, hostelería y restauración profesional.

Una gran plataforma sectorial… y una pregunta abierta sobre el equilibrio interno

A nivel institucional, la suma Alimentaria + Hostelco sale reforzada como una gran plataforma transversal para alimentación, bebidas, hospitality y foodservice. La escala, la proyección y la capacidad de convocatoria son evidentes.

Más potencia global, pero una identidad horeca menos compacta

Ahora bien, sobre el terreno también se percibía otra lectura: el mayor flujo de visitantes se concentraba claramente en los pabellones más ligados al universo Alimentaria e internacional, mientras que la parte más orientada a horeca resultaba más desigual, especialmente al final del recorrido.

No es una crítica al evento, pero sí una pregunta razonable de cara al futuro: cuando dos salones se integran para ganar escala y fuerza, ¿consiguen reforzarse por igual o uno de ellos corre el riesgo de quedar más diluido dentro del conjunto? En esta edición, al menos desde la experiencia de visita, la potencia general de la plataforma fue muy evidente, mientras que la identidad más puramente hostelera parecía algo menos nítida.

El foodservice no busca más promesas, busca menos fricción

Ésa es, probablemente, la gran conclusión que deja Alimentaria + Hostelco 2026 para el canal Horeca. El sector no está renunciando a la innovación, pero sí está subiendo el listón con el que la juzga. Ya no basta con lanzar, sorprender o exhibir. Ahora importa mucho más demostrar utilidad real, acompañar mejor, reducir fricción, sostener la consistencia y explicar con precisión una propuesta de valor.

Dicho de forma simple: el mercado no está pidiendo más ruido. Está pidiendo menos fricción, más fiabilidad y soluciones que, además de sonar bien, funcionen de verdad.

Andrea Petrelli
Directora de Comunicación en Dibusal | Experta en comunicación B2B en el canal profesional

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