InfoHoreca. Kitro ha aterrizado recientemente en España. ¿Qué potencial ve en el mercado español para este tipo de soluciones?
Anastasia Hofmann (AH). España es uno de los mercados más interesantes de Europa para soluciones como la nuestra por el peso del sector de la hostelería y del turismo. Existe una gran concentración de hoteles, restaurantes y operaciones de restauración a gran escala, especialmente buffets y todo incluido, donde la gestión eficiente de la producción de alimentos es clave. Además, el sector está entrando en una nueva fase regulatoria con la aprobación de la Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario, que obliga a muchas empresas a implantar planes de prevención y demostrar cómo están midiendo y reduciendo su desperdicio. Esto está impulsando la búsqueda de soluciones que permitan medir el desperdicio de forma sistemática y fiable. En este contexto, vemos un gran potencial: nuestra previsión es que España se convierta en el segundo mercado más importante de KITRO después de la región DACH antes de finales de 2026.
IH. ¿Cuáles son las diferencias respecto a otros mercados?
AH. España destaca por la combinación de escala y timing. El sector horeca tiene un gran volumen, especialmente en restauración hotelera y buffets, y muchas empresas están empezando ahora a buscar soluciones, impulsadas por la legislación y la presión sobre costes. A diferencia de otros mercados como DACH, donde el impulso viene más por compromisos ESG, en España también influye el tipo de operación: la alta presencia de buffets y todo incluido genera más desperdicio evitable. Es precisamente en estos entornos donde nuestra tecnología aporta más valor.
IH. ¿Cómo está ayudando la inteligencia artificial a detectar el desperdicio en cocina profesional?
AH. La inteligencia artificial permite medir el desperdicio de forma constante y fiable sin añadir carga operativa. En una cocina se generan muchos descartes diarios y registrarlos manualmente es inviable. Nuestro sistema automatiza ese proceso: identifica el alimento, registra su peso y lo clasifica. Con el tiempo, se generan datos que permiten detectar patrones: qué productos se desperdician más, en qué momento o en qué fase del proceso. Esto permite pasar de la intuición a decisiones basadas en datos. Nuestros clientes pueden reducir hasta un 60% del desperdicio evitable, lo que se traduce en ahorros de hasta un 8% en costes de alimentos.
IH. ¿Cómo funciona la tecnología de Kitro y qué datos ofrece a los hoteles?
AH. Instalamos una báscula inteligente con cámara integrada que registra automáticamente el peso de los alimentos desechados e identifica el producto mediante visión por computador e inteligencia artificial. Una ventaja clave es que el sistema distingue entre residuos comestibles y no comestibles, como cáscaras o huesos, lo que permite entender con precisión qué desperdicio es realmente evitable. Toda la información se recoge sin necesidad de introducir datos manualmente y se visualiza en un panel de control digital. Esto permite a chefs y responsables de F&B tomar decisiones más precisas sobre compras, producción o gestión de buffets.
IH. ¿Puede compartir algún caso real de reducción de desperdicio?
AH. Con Pestana Hotel Group obtuvimos resultados muy significativos. En su hotel principal en el Algarve, tras empezar a medir y compartir datos, los equipos ajustaron la producción. En menos de un año lograron reducir el desperdicio en torno a un 50%, lo que equivale a unas 30 toneladas menos de comida y un ahorro de aproximadamente 300.000 euros en el primer año.
IH. ¿Qué recomendaría a los establecimientos que quieren reducir el desperdicio alimentario?
AH. El primer paso es medir. Sin datos es muy difícil entender dónde se produce el desperdicio. Cuando se empieza a medir, aparecen rápidamente oportunidades de mejora: ajustar producción, optimizar compras o rediseñar procesos. Es clave abordar el desperdicio no solo desde la sostenibilidad, sino también desde la eficiencia operativa. Cada kilo de comida que se tira es un coste asumido. Por eso, reducir el desperdicio no solo es bueno para el planeta, sino también para la cuenta de resultados.




