Madrid contará en 2026 con su primera gran feria internacional del vino de carácter exclusivamente profesional. Winemad – Madrid International Wine Fair ha sido presentada hoy como un nuevo punto de encuentro estratégico para el sector vitivinícola y la hostelería, con la ambición de posicionar a la capital como uno de los hubs internacionales del negocio del vino.
La feria se celebrará del 27 al 29 de mayo de 2026 en IFEMA Madrid y reunirá a bodegas, distribuidores, importadores, compradores internacionales y profesionales del canal horeca en un evento diseñado para impulsar acuerdos comerciales y abrir nuevas oportunidades de mercado.
El enfoque diferencial de Winemad es que busca fortalecer la alianza entre el mundo del vino y la hostelería, dos sectores profundamente interconectados y clave para la rentabilidad de ambos. "La hostelería es fundamental para mejorar las cuentas de resultados del sector del vino y viceversa", explicó durante la presentación Gerardo Correas, impulsor de la feria.
La mayor divulgación de la cultura del vino se produce en restaurantes, bares y hoteles. El vino, además, es uno de los grandes potenciadores de la experiencia gastronómica, por lo que tiene toda la razón de ser crear una feria pensada para unir ambos mundos.
Una feria pensada para generar negocio real
Winemad nace con un claro enfoque profesional y comercial. Su diseño está orientado a facilitar encuentros directos entre bodegas y compradores con capacidad real de compra. Uno de los pilares será su programa Hosted Buyer, que prevé reunir en Madrid hasta 250 compradores internacionales invitados por la organización. Estos profesionales han sido seleccionados por su perfil estratégico, capacidad de compra y presencia en mercados clave.
Hasta el momento, 178 Hosted Buyers ya han confirmado su participación, y acudirán con agendas de reuniones previamente organizadas con las bodegas expositoras. "Queremos que sea una feria donde realmente pasen cosas", señaló Correas. "Que las bodegas puedan sentarse con compradores estratégicos y que de ahí salgan acuerdos comerciales reales".
Este modelo busca reducir intermediarios, optimizar el tiempo de los expositores y maximizar las oportunidades de negocio, convirtiendo la feria en una plataforma comercial efectiva para el sector.
España, potencia vitivinícola con necesidad de nuevos canales
Durante la presentación se recordó que España es uno de los mayores productores de vino del mundo, pero muchas bodegas —especialmente pequeñas y medianas— necesitan abrir nuevos mercados y reforzar su presencia internacional.
En este contexto, plataformas profesionales como Winemad se presentan como herramientas clave para conectar oferta y demanda de forma directa. El acto contó también con la presencia de Enrique Pascual, presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera del Duero, quien quiso respaldar con su presencia el lanzamiento del evento.
Madrid, capital estratégica para el negocio del vino
La elección de Madrid como sede responde a su papel como uno de los principales centros económicos, logísticos y gastronómicos del sur de Europa. La capital concentra grandes grupos de restauración, hoteles internacionales, distribuidores, importadores y operadores turísticos, lo que la convierte en un punto de conexión natural entre el vino, la hostelería y el mercado global.
"Madrid es uno de los grandes centros de consumo y de negocio de Europa. Aquí confluyen compradores, distribuidores y restauradores de muchos países", destacó Correas.
Taste Madrid: el vino se extiende por la ciudad
La experiencia de Winemad no se limitará al recinto ferial. La organización ha diseñado Taste Madrid, un programa paralelo que llevará la cultura del vino a toda la ciudad. Durante los diez días previos a la feria, restaurantes, bares, hoteles y espacios culturales de Madrid acogerán catas, maridajes, menús especiales, encuentros con bodegueros y actividades culturales vinculadas al vino. Esta iniciativa busca acercar el vino al público general y reforzar su conexión con la gastronomía y la cultura urbana, consolidando el papel de la hostelería como uno de los principales prescriptores del vino.




