El canal horeca sigue siendo el eje de la experiencia de consumo en la categoría de bebidas espirituosas. En concreto, bares, restaurantes, hoteles y locales de ocio concentraron el 58,6% del volumen comercializado en 2025, consolidándose como el principal canal de consumo de espirituosos en España.
Menos consumo, pero más vinculado a la experiencia
El informe refleja una tendencia clara: el consumidor no abandona la categoría, pero cambia sus hábitos. En 2025, el volumen cayó un 3,8%, hasta los 173 millones de litros, en un contexto marcado por una mayor moderación y planificación del gasto.
Este cambio refuerza el papel de la hostelería como espacio de experiencia, socialización y valor añadido. El cliente bebe menos veces, pero busca momentos más cualificados, lo que abre oportunidades para elevar el ticket medio y apostar por propuestas diferenciales.
Auge del consumo diurno y nuevas ocasiones
Entre las principales transformaciones destaca el crecimiento del consumo diurno frente al nocturno. Momentos como el aperitivo, el brunch o el afterwork ganan protagonismo, redefiniendo la oferta del canal horeca y ampliando las franjas de mayor actividad.
Este cambio obliga a los establecimientos a adaptar su propuesta:
- Cartas más versátiles y orientadas a distintos momentos
- Mayor protagonismo de combinados ligeros o de menor graduación
- Experiencias más vinculadas al ocio gastronómico
Además, el gasto fuera del hogar sigue siendo significativamente superior al doméstico, con una media de 52 euros per cápita al año, lo que refuerza el peso económico del canal.
Innovación: formatos y nuevas categorías
La innovación es uno de los principales motores del sector. Los Ready to Drink (RTD) registraron un crecimiento del 21,1% en 2025, impulsados por su conveniencia y su encaje en nuevos contextos de consumo.
A ello se suma el avance de las bebidas low alcohol y 0,0, que permiten al canal horeca responder a una demanda creciente de opciones más flexibles y adaptadas a distintos perfiles de cliente.
Presión en costes y precios
El contexto inflacionista sigue impactando en toda la cadena de valor. En los últimos cinco años, los precios han aumentado entre un 20% y un 30%, condicionando tanto los márgenes como las decisiones de consumo.
Para la hostelería, este escenario plantea el reto de equilibrar rentabilidad y propuesta de valor, apostando por una oferta más cuidada, segmentada y experiencial.
Un sector ligado al territorio y a la hostelería
La industria de bebidas espirituosas mantiene una fuerte implantación territorial, con más de 3.800 centros productivos y una alta presencia de pymes y destilerías artesanales.
Este tejido refuerza la conexión entre producto, territorio y gastronomía, un factor clave para el posicionamiento del canal horeca, especialmente en un contexto donde el consumidor valora cada vez más el origen, la calidad y la autenticidad.




