El volumen registrado durante la primera mitad del año representa más de la mitad de los más de 4.000 millones de euros invertidos en todo 2025, el mejor ejercicio hasta la fecha para el mercado hotelero español. Además, la consultora prevé que varias operaciones de gran tamaño actualmente en negociación impulsen aún más la actividad durante el segundo semestre, lo que permitiría superar el récord alcanzado el año pasado.
En total, durante los seis primeros meses del año se cerraron 88 transacciones hoteleras, que suman alrededor de 12.200 habitaciones, reflejo del elevado interés que continúa despertando el sector entre inversores nacionales e internacionales.
El turismo sostiene el atractivo inversor
El buen comportamiento del turismo sigue siendo el principal factor que explica el dinamismo del mercado. La fortaleza de la demanda, la elevada ocupación y la capacidad de generación de ingresos de los hoteles continúan respaldando el interés por los activos hoteleros en España.
Según Luis Arsuaga, socio responsable de Capital Markets y codirector de Cushman & Wakefield Hospitality en España, el mercado mantiene una evolución muy sólida gracias al posicionamiento de España como uno de los destinos turísticos más atractivos del mundo. En este contexto, el interés inversor abarca tanto hoteles de lujo como operaciones de reposicionamiento (value add), mientras comienzan a ganar protagonismo las inversiones core plus, con perfiles de riesgo más moderados.
Baleares y Canarias concentran casi la mitad de la inversión
Los destinos vacacionales continúan liderando la actividad inversora. Baleares y Canarias concentraron conjuntamente el 48% del volumen invertido durante el primer semestre.
Baleares acaparó el 27% de la inversión nacional, mientras que Canarias representó el 21%, confirmando el atractivo de los destinos insulares gracias a la fortaleza de sus indicadores turísticos y a la elevada demanda internacional.
Al mismo tiempo, las grandes ciudades mantienen su protagonismo. Madrid concentró el 18% de la inversión nacional, consolidándose como uno de los principales mercados urbanos para el capital internacional.
En cuanto a rentabilidad, las yields prime permanecen estables en una horquilla de entre el 5,25% y el 5,75%, lo que refleja un mercado equilibrado pese al contexto económico.
Crece el interés por hoteles economy y mercados secundarios
El mercado también muestra una diversificación de las estrategias de inversión. Frente al elevado precio de los activos de lujo y de las ubicaciones más consolidadas, aumenta el interés por hoteles del segmento economy, ubicados fuera de los grandes centros urbanos y en destinos secundarios, donde los inversores identifican un mayor potencial de revalorización.
Para Bruno Hallé, socio y codirector de Cushman & Wakefield Hospitality en España, la fortaleza de la demanda turística y la calidad de los activos disponibles mantienen el interés inversor en niveles muy elevados. Además, destaca que las cadenas hoteleras están recuperando protagonismo como compradoras de activos, revirtiendo parcialmente la estrategia asset light que había predominado en los últimos años.
Las principales operaciones del semestre
Entre las transacciones más relevantes destaca la adquisición por parte de Calena Partners de tres hoteles propiedad de HIP por un importe de 200 millones de euros. La operación incluye el Barceló Ponent Beach y el Fergus Style Tobago, ambos en Mallorca, así como el Corallium Beach by Lopesan, en Gran Canaria, que suman cerca de 870 habitaciones.
Otra de las operaciones más significativas fue la compra por parte de Arcano Partners de tres establecimientos en Tenerife: Alua Atlántico Golf Resort, Alua Tenerife y Alua Soul Orotava Valley, con más de 1.050 habitaciones en conjunto.
Durante el segundo trimestre también sobresalió la adquisición del Tivoli La Caleta, en Tenerife, por un importe de 140 millones de euros, una de las mayores operaciones individuales del semestre.
Con estos resultados, el mercado hotelero español afronta la segunda mitad de 2026 con perspectivas de mantener un elevado nivel de actividad y superar el récord histórico de inversión alcanzado el año anterior.



