Cada croqueta parte del mismo principio que ha definido siempre la forma de trabajar de las Croquetas de Fer: que el ingrediente principal se reconozca en el primer bocado, sin disimulos ni rellenos que lo diluyan.
Se hacen como siempre se han hecho, a mano, una a una, con el tiempo que necesitan. Porque el elaborado artesanal no es un detalle secundario; es la base sobre la que tiene sentido hablar de calidad.




