Gracias a la instalación de 32 pérgolas bioclimáticas modelo P-150 de Saxun, el hotel Innside by Meliá Alicante Porta Maris, ha transformado por completo su acceso principal, generando un nuevo espacio exterior versátil, elegante y operativo durante todo el año.
Lo que antes era una zona de paso se convierte ahora en una extensión natural del hotel, capaz de acoger desde momentos de descanso hasta encuentros y eventos al aire libre. Cristina Rebner, directora del hotel, subraya que la instalación ha supuesto "un cambio radical", destacando especialmente su impacto en la experiencia del cliente: "ahora la entrada genera una gran primera impresión".
Ubicado frente a la Playa del Postiguet, el establecimiento refuerza así su propuesta de valor mediante una intervención que combina arquitectura, diseño y tecnología aplicada al confort del cliente.
Un proyecto a medida para el sector hotelero
El desarrollo del proyecto requería una solución completamente personalizada, capaz de respetar la estructura existente y garantizar el acceso al hotel sin interferencias operativas, al tiempo que aportaba una nueva identidad estética alineada con la marca.
Para ello, Saxun diseñó y fabricó a medida las 32 pérgolas bioclimáticas P-150 tras un exhaustivo estudio técnico previo. La producción se llevó a cabo en sus propias instalaciones, adaptando cada unidad a las particularidades del espacio.
Entre las singularidades del proyecto, destaca que 8 de las pérgolas presentan descuadres y lamas fijas, una solución técnica necesaria para integrarse en la geometría existente. Todas ellas se han fabricado en acabado RAL 9016 texturado e incorporan iluminación LED perimetral, generando una atmósfera cuidada tanto en horario diurno como nocturno.
El resultado es un espacio que prolonga el diseño interior hacia el exterior, integrándose con la fachada y con el entorno mediterráneo.
Desarrollo técnico e instalación eficiente
Desde el punto de vista técnico, el proyecto se estructuró en cuatro fases de producción y dos fases de instalación, lo que permitió optimizar tiempos sin comprometer la operativa del hotel.
A nivel estructural, se utilizaron vigas dobles de aluminio de 180x150 mm y columnas reforzadas mediante escuadras de acero inoxidable, garantizando estabilidad y durabilidad.
La instalación se realizó entre vigas de acero de diferentes dimensiones, adaptadas a los requerimientos del cálculo estructural. Además, se incorporó un sistema de evacuación de aguas mediante canales longitudinales que recogen el agua de todas las pérgolas y la conducen hacia bajantes situadas en los extremos, asegurando un funcionamiento eficiente incluso en condiciones meteorológicas adversas.
La dirección del hotel destaca la rapidez y eficacia del proceso de instalación, que se desarrolló sin incidencias y cumpliendo los plazos previstos.




