Hijolusa busca avanzar hacia un modelo de mayor autosuficiencia energética, combinando energía renovable, almacenamiento inteligente y seguridad de suministro para afrontar los retos energéticos de la industria. El nuevo proyecto combina generación renovable, almacenamiento energético y respaldo de emergencia en una única solución diseñada con objeto de incrementar la autonomía, optimizar el consumo y garantizar la continuidad de su actividad industrial ante posibles incidencias en la red eléctrica. Antes de finalizar 2026, Hijolusa prevé la puesta en marcha de las nuevas instalaciones.
Generación renovable
La ampliación de la instalación fotovoltaica de Hijolusa es uno de los elementos clave de la propuesta y busca incorporar 1.375 nuevos paneles solares a los 1.040 módulos ya instalados. De este modo, la infraestructura pasará de los actuales 457 kWp a una potencia total de 1.262 kWp (1,26 MWp).
Esta mayor producción solar permitirá reducir la dependencia de la electricidad procedente de la red y avanzar hacia un modelo energético con un mayor peso de las fuentes renovables.
Almacenamiento energético
La generación renovable se complementará con un sistema de almacenamiento de 1.800 kWh mediante baterías de litio. Esta incorporación permitirá aprovechar los excedentes generados durante los momentos de mayor producción fotovoltaica y utilizarlos posteriormente.
El objetivo de este sistema es maximizar el aprovechamiento de la energía producida, reducir la compra de electricidad y aumentar la autonomía energética de las instalaciones.
Seguro energético
La inversión incorpora un grupo electrógeno de 1.000 kVA, concebido como sistema de respaldo ante posibles incidencias externas. Su capacidad permitirá alimentar el 100% de la planta productiva, garantizando el suministro ante cortes, caídas de tensión, incidencias eléctricas externas o situaciones de emergencia energética.
De esta forma, se refuerza y asegura la continuidad de las operaciones y se reduce el riesgo de interrupciones, ofreciendo una mayor seguridad y protegiendo la cadena de suministro.
Modelo energético preparado para el futuro
La principal singularidad reside en la integración de tres tecnologías complementarias, una combinación que resulta en un modelo energético más autónomo, flexible y resiliente, capaz de adaptarse a las necesidades de la actividad industrial y a posibles situaciones excepcionales.
La actuación se enmarca en la estrategia ambiental de la compañía y contribuirá a incrementar el autoconsumo renovable, reducir la huella de carbono y disminuir las emisiones indirectas.
Sostenibilidad y competitividad
Para Hijolusa, esta transición energética sostenible constituye una decisión estratégica vinculada a la competitividad industrial. La generación propia permite incrementar el aprovechamiento de fuentes renovables; el almacenamiento hace posible gestionar de forma más eficiente esa energía; y el sistema de respaldo aporta la seguridad necesaria para mantener la actividad ante posibles incidencias.
El resultado es una infraestructura concebida para reducir el impacto ambiental y mejorar la eficiencia y la seguridad de las operaciones industriales.




