Las Croquetas De Fer incorpora a su catálogo una nueva variedad de croquetas de txangurro, elaboradas con carne de centollo y buey de mar. La receta, inspirada en la gastronomía tradicional vasca, combina un 20% de marisco con una bechamel casera preparada con leche entera de vaca y caldo de marisco.
La nueva referencia amplía la oferta de croquetas artesanales de la compañía con una propuesta dirigida al consumo doméstico y a los establecimientos de hostelería interesados en incorporar elaboraciones de marisco a su oferta gastronómica.
Croquetas de txangurro con un 20% de centollo y buey de mar
El txangurro, denominación utilizada en el norte de España para referirse al centollo o al buey de mar, es un ingrediente habitual de la cocina vasca, especialmente en preparaciones tradicionales a base de carne de crustáceos.
Para elaborar esta variedad, Las Croquetas De Fer utiliza carne de txangurro en una proporción del 20%, integrada en una bechamel casera que se cocina lentamente con leche entera de vaca y caldo de marisco.
La formulación se completa con harina de trigo, mantequilla, aceite de oliva, sal, pan rallado y huevo pasteurizado. El resultado es una croqueta de textura cremosa, con sabor a marisco y un rebozado exterior crujiente.
Según la compañía, el proceso de elaboración es 100% artesanal, con especial atención a la preparación de la bechamel y al equilibrio entre el relleno y el rebozado.
Dos formatos de comercialización
Las nuevas croquetas de txangurro están disponibles en dos formatos de bolsa, adaptados a diferentes necesidades de consumo:
- Bolsa de 12 unidades.
- Bolsa de 1 kg, con aproximadamente 30 unidades.
Con esta incorporación, Las Croquetas De Fer amplía su catálogo de croquetas artesanales de marisco, trasladando una elaboración vinculada a la cocina tradicional vasca a un formato de croqueta.
La referencia destaca por su contenido del 20% de centollo y buey de mar, la utilización de caldo casero de marisco en la bechamel y su elaboración artesanal.





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