La inversión hotelera en España superó los 4.200 millones de euros en 2025, el segundo mejor registro histórico, tras cerrar 194 operaciones y crecer un 30%. Este contexto inversor coincide con una mayor atención a los espacios exteriores de los hoteles y a su capacidad para permanecer operativos durante más meses del año.
Las preferencias de los viajeros también influyen en esta transformación. Según un informe del Observatorio Nacional del Turismo Emisor, Observatur, la ubicación obtiene una valoración de 4,2 sobre 5 como factor para reservar las vacaciones, mientras que la tecnología del establecimiento alcanza 3,4 puntos. La piscina y las vistas aparecen igualmente entre los aspectos considerados por los viajeros.
Esta demanda está llevando a algunos establecimientos a incorporar o reformar jardines, terrazas, azoteas y porches, especialmente en zonas relacionadas con restauración y ocio.
Acristalamiento para utilizar las terrazas durante más meses
Una de las soluciones empleadas para ampliar el periodo de utilización de estos espacios es el acristalamiento de terrazas y azoteas. El objetivo es reducir su dependencia de las condiciones meteorológicas y aumentar la superficie disponible para actividades vinculadas al alojamiento, la restauración o el ocio.
"En Lumon hemos notado un aumento en la demanda de acristalamiento de terrazas y azoteas de hoteles con el objetivo de que los clientes puedan disfrutar durante todo el año de estos espacios", señala Jesús Tirado, director de Proyectos de Lumon España.
El desarrollo de estas áreas coincide además con el peso que está adquiriendo el segmento de gama alta. Según datos de Cbre citados por la compañía, los hoteles de cuatro y cinco estrellas concentraron el 85% del volumen de inversión durante el primer semestre de 2026.
Por mercados, Madrid representó el 21% del volumen de inversión hotelera de lujo, seguida de Baleares, con el 20%; Canarias, con el 18%; y Málaga, con el 11%.
Más superficie para restauración en Ona marinas de Nerja
Un ejemplo de esta estrategia es la intervención realizada por Lumon en Ona marinas de Nerja, propiedad de Ona hotels and apartments. El proyecto incorporó aproximadamente 80 m² de acristalamiento para crear una extensión de la terraza del restaurante.
Según el establecimiento, durante el invierno la actuación permite disponer de aproximadamente 120 m² adicionales y ampliar la capacidad del restaurante hasta los 70 comensales mediante la incorporación de nuevas mesas y sillas.
La actuación muestra cómo el acondicionamiento de una terraza puede utilizarse no solo para mejorar su disponibilidad estacional, sino también para incrementar la superficie destinada a actividades generadoras de ingresos.
286 m² de acristalamiento en Amare Marbella
Lumon también ha intervenido en Amare Marbella, donde instaló un total de 286 m² de acristalamiento distribuidos entre las plantas primera, segunda y novena, además de actuar en la zona del Beach club.
El proyecto empleó vidrios de gran altura tanto en espacios exteriores como interiores, con el objetivo de dividir y adaptar las áreas en función del número de comensales.
"En los hoteles, las zonas donde más potencial tienen estas soluciones son las vinculadas al ocio y la restauración, como las plantas bajas, terrazas y azoteas. Son espacios que generan ingresos añadidos si consigues mantenerlos operativos durante todo el año", explica Javier Martínez, vicepresidente ejecutivo de Grupo Lumon.
La inversión hotelera mantiene el foco en España
La transformación de estos espacios se produce en un contexto de crecimiento del mercado turístico. Durante el primer semestre de 2026, España recibió más de 55 millones de viajeros, según los datos recogidos en la información facilitada por la compañía.
En paralelo, Cbre sitúa a España, por tercer año consecutivo, como destino europeo destacado para la inversión hotelera. En este escenario, la posibilidad de mantener operativas terrazas, azoteas y otras zonas exteriores durante una mayor parte del año plantea una vía para aprovechar superficie existente y ampliar la capacidad de determinadas áreas de restauración y ocio.
Los casos de Nerja y Marbella reflejan esta tendencia hacia intervenciones que buscan combinar protección frente a las condiciones exteriores, flexibilidad de los espacios y aprovechamiento de los metros cuadrados disponibles.





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