El fútbol vuelve a actuar como dinamizador del consumo en hostelería durante las grandes competiciones internacionales. Según un análisis de Square, las transacciones en bares y negocios de hostelería aumentaron un 36% durante los partidos de la fase de grupos del Mundial, en comparación con periodos equivalentes sin competición. El dato confirma el impacto del torneo sobre la actividad del canal horeca, especialmente en los establecimientos que concentran el seguimiento de los encuentros en directo.
El efecto del campeonato se dejó notar tanto en fines de semana como en jornadas laborables. De acuerdo con el análisis, los partidos disputados entre semana generaron niveles de consumo similares a los del fin de semana, con incrementos de hasta el 21% en el volumen de transacciones. Este comportamiento apunta a una alteración temporal de los patrones habituales de consumo, con un mayor peso de las visitas a bares y restaurantes coincidiendo con los horarios de los encuentros.
Uno de los mayores repuntes se produjo durante el partido entre España y Arabia Saudí, disputado el domingo 21 de junio, que elevó las ventas diarias un 110%. Los datos de Square apuntan además a que el resultado de los partidos influye en la duración del consumo: tras la victoria de España, la actividad se prolongó más allá del pitido final, con clientes que permanecieron más tiempo en los establecimientos y siguieron consumiendo en la franja posterior al encuentro. En ese tramo nocturno, el volumen de transacciones creció de media un 13%.
Los bares refuerzan su papel como espacio de encuentro durante los partidos
Más allá del impacto económico puntual, el análisis refleja el papel de los bares y negocios de hostelería como espacios de socialización durante el torneo, especialmente en los encuentros de mayor seguimiento. En este contexto, la experiencia compartida alrededor del partido se consolida como un factor de atracción para el cliente, con efectos visibles en determinadas plazas urbanas.
Entre las ciudades analizadas, Sevilla y Valencia registraron algunos de los mayores incrementos en el volumen de transacciones durante la fase de grupos, con subidas del 66% y del 29%, respectivamente. El comportamiento apunta a una mayor intensidad de consumo en aquellos entornos donde el seguimiento colectivo del torneo tiene un peso más marcado en la actividad de los locales.
Refrescos, cerveza y tapas lideran el consumo durante el torneo
En cuanto al ticket de consumo, las bebidas concentran buena parte del crecimiento registrado durante el arranque del Mundial. Los refrescos encabezan el aumento de ventas con una subida del 220%, seguidos de la cerveza, con un incremento del 101%, y el tinto de verano, que crece un 71%.
También se observa una mayor rotación de productos vinculados al consumo compartido en mesa. Entre ellos destacan las patatas fritas, con un aumento del 41%, y las croquetas, que registran un crecimiento del 25%. La combinación de bebidas, tapas y aperitivos refuerza el patrón habitual de consumo asociado a la retransmisión deportiva en bares, donde la permanencia media del cliente tiende a alargarse en función del desarrollo y el resultado del partido.
En conjunto, los datos apuntan a que el Mundial vuelve a funcionar como palanca coyuntural de tráfico y gasto para la hostelería, con impacto tanto en la frecuencia de visita como en el volumen de consumo por franja horaria y tipología de producto.




