El debut de España frente a Cabo Verde el pasado lunes volvió a evidenciar la presión a la que se enfrentan los establecimientos de hostelería durante este tipo de eventos. En este contexto, la capacidad para absorber picos de demanda, evitar cuellos de botella y mantener un servicio ágil y eficiente se convierte en un factor diferencial para garantizar una experiencia positiva al cliente.
Con el objetivo de ayudar al sector a afrontar estos desafíos, la fintech especializada en tecnología de pagos Dojo ha recopilado cinco claves para optimizar la gestión del servicio durante los partidos del Mundial.
Prepararse para la avalancha previa al partido
Los minutos previos al inicio del encuentro suelen concentrar una gran parte de las llegadas. Los clientes buscan acomodarse rápidamente y realizar sus primeros pedidos antes del pitido inicial, lo que puede generar saturación en determinadas áreas del local.
Para gestionar este momento de forma eficiente, resulta fundamental contar con herramientas que permitan controlar en tiempo real las reservas, la ocupación de las mesas y las solicitudes de los clientes. Una mejor distribución de la atención ayuda a reducir colas y evita concentraciones innecesarias en la barra o en las zonas de pago.
Mantener la agilidad durante el encuentro
Aunque la demanda suele estabilizarse una vez comenzado el partido, la actividad continúa siendo constante, especialmente en terrazas y espacios de gran tránsito.
La movilidad del personal juega aquí un papel clave. Disponer de soluciones que permitan gestionar pedidos y cobros desde cualquier punto del establecimiento evita desplazamientos innecesarios y contribuye a mantener un servicio fluido, incluso en entornos dinámicos y con gran afluencia.
Gestionar el descanso, el momento más crítico
El intermedio es, habitualmente, el instante de mayor presión para la operativa. En apenas unos minutos se acumulan numerosos pedidos simultáneos, lo que puede provocar cuellos de botella en cocina, barra y caja.
La capacidad para procesar operaciones de forma rápida y coordinada resulta esencial para evitar colapsos. Contar con sistemas que permitan una visión global de la actividad y agilicen la gestión de las transacciones ayuda a reducir tiempos de espera y mejora la experiencia del cliente en uno de los momentos más exigentes del servicio.
Evitar congestiones en el proceso de pago
Los puntos de cobro suelen convertirse en uno de los principales focos de saturación durante los grandes eventos deportivos. Cuando todos los clientes se concentran en un mismo espacio para pagar o recoger pedidos, la operativa pierde agilidad y aumentan los tiempos de espera.
La integración de los sistemas de pedido y pago permite distribuir mejor los flujos de clientes y agilizar cada transacción, favoreciendo una mayor coordinación entre sala y caja y reduciendo las fricciones en los momentos de máxima rotación.
Garantizar la conectividad en todo momento
Más allá de la gestión del servicio, existe un factor menos visible pero igualmente determinante: la estabilidad tecnológica. Durante los picos de consumo, una incidencia en la conectividad puede afectar directamente a la capacidad de procesar pagos y mantener la operativa en funcionamiento.
Por ello, resulta esencial contar con infraestructuras preparadas para soportar incrementos repentinos en el volumen de transacciones y garantizar la continuidad del servicio incluso en situaciones de máxima demanda.
“Los grandes eventos deportivos obligan a gestionar momentos de enorme intensidad operativa, en los que se concentran clientes, pedidos y pagos al mismo tiempo. La clave está en minimizar las fricciones, optimizar los procesos y garantizar que el servicio mantenga su fluidez incluso en los momentos más exigentes. En este escenario, la tecnología deja de ser un simple soporte para convertirse en un aliado estratégico para el negocio”, señala Fátima Aguiar, directora comercial de Dojo en España.




