Hay colecciones que nacen de una tendencia y otras que responden a una manera de entender los espacios. NARA, la nueva propuesta de textiles sostenibles de Carmela Martí Decoración, pertenece a esta segunda categoría. Concebida bajo la mirada de los paisajes marinos, la colección traslada al interiorismo una visión pausada del diseño a través de materiales honestos, tonalidades vinculadas al entorno y tejidos creados para permanecer en el tiempo.
La decoración busca hoy en día un equilibrio consciente entre la estética y la responsabilidad. Por ello, NARA propone una lectura contemporánea del textil decorativo. La colección se desarrolla a partir de tejidos eco certificados, elaborados mediante procesos de reciclaje textil. El poliéster reciclado adquiere protagonismo, manteniendo una elevada calidad y durabilidad, así como una gran versatilidad.
Para Carmela Martí, la sostenibilidad se refleja como una forma natural de crear. Es decir, ha diseñado una colección en la que cada textura se integra en la arquitectura interior con armonía. Visillos etéreos, tejidos decorativos con cuerpo, mantitas envolventes y cortinas blackout conviven en una propuesta pensada para proyectos del sector hostelero que buscan atmósferas cálidas y atemporales.
La producción nacional ocupa un papel central en el proyecto. Todos los procesos se desarrollan desde la proximidad, permitiendo un control cercano de la fabricación y reforzando el compromiso de la firma con la industria textil local. Esa cercanía garantiza calidad y coherencia en el acabado y aporta una dimensión más humana al producto, donde diseño, oficio y sostenibilidad avanzan en la misma dirección.
Textiles sostenibles inspirados en el mar
NARA encuentra su inspiración en el mar y en los paisajes que lo rodean. La colección se articula en distintas gamas cromáticas que evocan la luz cambiante de la costa, la profundidad de las tonalidades del agua o la calma mineral de la arena. Así, por ejemplo, la Gama Cala reúne tonos neutros y arenas suaves capaces de transformar una habitación de hotel en un refugio silencioso; la Gama Egeo introduce azules empolvados y matices acuáticos que aportan frescura y luminosidad a los interiores, mientras que la Gama Nori explora verdes oliva y notas orgánicas que conectan con una estética más natural y sensorial.
Más allá del color, la colección trabaja la textura para integrarla como un elemento arquitectónico más. Los tejidos adquieren presencia a través de tramas orgánicas, relieves sutiles y acabados que enriquecen los espacios sutilmente. Estos textiles sostenibles acompañan la luz natural y el mobiliario con elegancia, combinándose en interiores de líneas depuradas donde cada material respira.
Asimismo, la dimensión sostenible de NARA se apoya en certificaciones internacionales que avalan la trazabilidad y seguridad de los materiales empleados. La colección cuenta con estándares como Global Recycled Standard (GRS), Recycled Claim Standard (RCS), OEKO-TEX® Standard 100 y REACH Compliance, sellos que garantizan tanto el contenido reciclado de los tejidos como la ausencia de sustancias nocivas.
Por todo ello, lejos de entender el textil sostenible como un algo accesorio, Carmela Martí lo reivindica aquí como un elemento que transforma la experiencia del espacio. NARA habla de interiores calmados, de materiales que conectan con la naturaleza y de un estilo vinculado a la autenticidad. Una colección donde la sostenibilidad se expresa desde la sutileza y donde cada tejido parece conservar la memoria del paisaje que lo inspira.





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