El proyecto ha comenzado con tres plazas exclusivas para las empresas participantes y un sistema digital de reservas y seguimiento. La iniciativa está impulsada por el Ayuntamiento de Barcelona, Barcelona Innova Lab Mobility, Fira de Barcelona y Mobile World Capital Barcelona, a partir de una propuesta de investigación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), con la colaboración de la Asociación de Empresas de Logística y Distribución de Bebidas y Alimentación de Cataluña (ADISCAT).
En la prueba participan ocho empresas distribuidoras: DDI (Distribución Directa Integral, Damm), Disbesa, Coseral BCN, Distribuciones Serrano, Dist Crusat, Discer, Qualianza y Euroestrelle.
Tres plazas reservadas para las entregas al sector horeca
El piloto se desarrolla inicialmente en tres ubicaciones: una en la confluencia de Pau Claris con Casp y otras dos en la rambla del Raval. Durante las franjas horarias establecidas, estos espacios se reservan para los vehículos de las empresas participantes mediante un sistema de asignación y reserva.
En cada ubicación participarán siete vehículos, que utilizarán las plazas de forma coordinada. El objetivo es reducir el tiempo dedicado a buscar estacionamiento y evitar recorridos innecesarios por las calles próximas a los establecimientos.
La prueba tendrá una duración mínima de seis meses y permitirá evaluar el funcionamiento del modelo en los distritos del Eixample y Ciutat Vella.
La iniciativa se enmarca en Barcelona Innova Lab Mobility (BILM), un programa impulsado por el Ayuntamiento y Fira de Barcelona para facilitar pruebas piloto de movilidad urbana inteligente y sostenible. Entre sus objetivos figura contribuir a la meta municipal de reducir un 50% las emisiones generadas por la movilidad profesional en 2030.
Una respuesta a las particularidades de la distribución hostelera
La falta de plazas disponibles cerca de los establecimientos constituye una de las principales dificultades de la distribución al sector horeca. A diferencia de otros repartos, esta actividad implica transportar bebidas, alimentos, barriles, cajas y mercancías pesadas o voluminosas, además de recoger envases y otros elementos reutilizables.
Cuando los vehículos no pueden estacionar cerca de los puntos de entrega, aumentan los tiempos de reparto y las distancias que los profesionales deben recorrer a pie. También pueden generarse desplazamientos adicionales en busca de estacionamiento.
Según el diagnóstico de la distribución urbana de mercancías realizado en Barcelona, esta actividad representa el 17% de la movilidad de la ciudad y está asociada a distintas externalidades, como emisiones contaminantes, ocupación del espacio público y estacionamientos indebidos. Por su parte, el sector horeca concentra el 22,2% de los repartos de distribución urbana de mercancías, según un estudio del Ayuntamiento elaborado junto con Barcelona Regional, BSM y el Área Metropolitana de Barcelona (AMB).
Para Anna Masuet, directora adjunta de ADISCAT, la puesta en marcha del piloto supone pasar del diagnóstico a una prueba real, con espacios diseñados para las necesidades operativas de las empresas distribuidoras y coordinados mediante tecnología.
Vehículos como microhubs y seguimiento digital de los repartos
El modelo HORECA HUB plantea que los vehículos funcionen como microhubs móviles. Desde las plazas reservadas, los profesionales completan las entregas a los establecimientos cercanos a pie o mediante medios ligeros. En el recorrido de vuelta, recogen envases, cajas, barriles y otros elementos vinculados a la logística inversa.
Para coordinar y evaluar esta operativa, el proyecto incorpora una plataforma digital que gestiona las reservas, identifica la llegada de los vehículos, controla los tiempos de ocupación y registra las entregas y recogidas.
La UOC aporta el conocimiento científico y tecnológico a través de los grupos Urbanización, Comercio y Logística Sostenible (URBANLOG), Internet Computing & Systems Optimization (ICSO) y Wireless Networks Research Lab (WiNE). El proyecto utiliza herramientas de optimización logística, sensores del Internet de las cosas (IoT), tecnología RFID y sistemas de seguimiento.
Cristian Castillo, uno de los coordinadores de URBANLOG y profesor de los Estudios de Economía y Empresa de la UOC, ha explicado que el objetivo es obtener datos reales sobre el uso de las plazas, los repartos a pie y los problemas que surgen durante la operativa. Según ha señalado, la distribución hostelera presenta necesidades diferentes a las de la paquetería, por el peso y volumen de las mercancías, la frecuencia de las entregas y la recogida de envases.
Castillo también ha apuntado que los resultados pueden ayudar al Ayuntamiento a diseñar espacios compartidos y modulares, adaptados a las características de cada tipo de distribución, sin necesidad de asignar zonas independientes a todos los sectores.
Seis meses para evaluar los resultados
Durante la prueba se recopilarán datos sobre los tiempos de entrega, los recorridos, el número de vehículos necesarios, la utilización de las plazas y la experiencia de distribuidores y establecimientos.
Con esta información, HORECA HUB pretende desarrollar una metodología flexible y medible para mejorar la distribución urbana de mercancías. En función de los resultados, el modelo podrá estudiarse para su implantación en otras zonas de Barcelona y su posible adaptación a otros municipios.
El proyecto se enmarca en la misión de investigación de la UOC sobre transformación digital y sostenibilidad y contribuye a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) 9, relativo a la industria, la innovación y las infraestructuras, y 11, centrado en las ciudades y comunidades sostenibles.





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