La desestacionalización se consolida como una de las principales estrategias para reforzar la competitividad turística de Baleares y avanzar hacia un modelo más sostenible. Esta ha sido una de las principales conclusiones del Gran Debate Hotelero & Hospitality Design Mallorca, organizado por Grupo Vía en el Hotel Meliá Palma Marina en colaboración con Les Roches.
Durante la jornada, representantes institucionales, cadenas hoteleras y profesionales del diseño y la arquitectura analizaron los retos que afronta el sector turístico mallorquín, desde la transformación de la oferta hotelera hasta la necesidad de atraer talento y construir una identidad de destino más reconocible.
Calidad frente a volumen turístico
El encuentro estuvo moderado por Mano Soler, director general de Les Roches Marbella, quien planteó la necesidad de definir el posicionamiento futuro de Mallorca como destino turístico.
En la primera mesa de debate participaron Jaume Bauzà, conseller de Turismo, Cultura y Deportes de las Islas Baleares; Javier Muñoz, director de Operaciones para EMEA de hoteles vacacionales de Iberostar; Miguel Amengual, CEO de Mac Hotels; y Luis Clar, adjunto al CEO de Fergus Hotels.
Durante el debate, Bauzà destacó que Baleares está impulsando propuestas culturales, patrimoniales y deportivas para reducir la dependencia de la temporada alta y favorecer un turismo más equilibrado durante todo el año.
Según explicó, los datos más recientes muestran una estabilización de la presión turística y un incremento de visitantes en temporada media, especialmente en Mallorca, lo que apuntaría a los primeros resultados de las políticas de desestacionalización.
Transformación de la planta hotelera y digitalización
Los representantes hoteleros coincidieron en que el perfil del visitante ha evolucionado hacia un cliente más exigente, impulsando una transformación de la oferta alojativa en la última década.
Javier Muñoz señaló que la digitalización ha acelerado este cambio, ya que los usuarios comparan destinos y hoteles a escala global, obligando al sector a elevar los estándares de calidad y experiencia.
Por su parte, Luis Clar subrayó la importancia de desarrollar una oferta complementaria más diversa para atraer distintos perfiles de visitantes, especialmente en zonas alejadas del litoral. En esta línea, el sector continúa avanzando hacia establecimientos de mayor categoría, principalmente de cuatro estrellas.
Miguel Amengual defendió la necesidad de potenciar nuevas rutas y experiencias vinculadas al entorno natural y deportivo de la isla, especialmente relacionadas con el cicloturismo, uno de los segmentos que contribuyen a mantener la actividad turística fuera de la temporada alta.
El talento, uno de los principales desafíos del sector
Otro de los temas centrales del encuentro fue la captación y retención de talento en el sector hospitality.
Los participantes coincidieron en la necesidad de mejorar las condiciones laborales, impulsar planes de formación y ofrecer mayores oportunidades de desarrollo profesional para recuperar el atractivo de la actividad hotelera.
En este contexto, el conseller Jaume Bauzà destacó la firma de un protocolo de colaboración entre Les Roches y la Escuela de Hostelería de las Islas Baleares, EHIB, para reforzar la formación especializada en hospitality y turismo.
Diseño hotelero con identidad local
La segunda mesa de debate abordó el papel de la arquitectura y el diseño en la construcción de experiencias hoteleras diferenciadas.
Participaron Rafael Adrover, director creativo de A.R.S Concept & Design; Xavier Coll, arquitecto sénior de gestión de proyectos de Barceló Hotel Group; y Helena Montes, MSC Arch Partner de CMV Architects.
Los expertos coincidieron en la importancia de diseñar espacios capaces de transmitir identidad local y generar una experiencia emocional vinculada al entorno, incorporando aspectos como la iluminación, el confort, la ventilación y la relación entre el edificio y el paisaje.
Asimismo, se destacó la complejidad de equilibrar la personalidad propia de cada destino con la coherencia estética y funcional que exigen las grandes cadenas hoteleras internacionales.
El debate concluyó con una reflexión compartida por los participantes: el futuro de Mallorca pasa por consolidar un modelo turístico basado en la calidad, la diferenciación y la integración entre arquitectura, territorio y experiencia de usuario.




