Bolboreta Innova Group y Vrulé lanzan una escuela de hostelería enfocada en la inserción laboral de personas con discapacidad, un colectivo aún poco representado en el sector. El proyecto, desarrollado en el marco del área de responsabilidad social Bolboreta Impacta, plantea un modelo formativo híbrido que combina teoría adaptada con práctica en un restaurante-escuela abierto al público. El objetivo es acercar al alumnado a un entorno profesional real y facilitar su incorporación efectiva al mercado laboral.
La iniciativa nace en un contexto en el que la hostelería continúa teniendo margen de mejora en términos de inclusión. Según datos del SEPE, solo 1 de cada 10 contratos en el sector corresponde a personas con discapacidad, lo que pone de relieve la necesidad de desarrollar itinerarios específicos que conecten formación y empleo.
Para el sector horeca, donde la rotación y la escasez de personal cualificado siguen siendo una preocupación constante, este tipo de proyectos abre nuevas vías para ampliar la base de talento disponible.
Formación ligada a la operativa real
Uno de los elementos diferenciales de la Escuela de Hostelería Vrulé es su enfoque práctico. El alumnado se forma en un restaurante-escuela —Vrutal Club— que opera con clientes reales, replicando las condiciones del día a día en cocina y sala.
A esta experiencia se suman servicios complementarios como catering y un programa específico de apoyo al empleo, orientado a facilitar la transición hacia puestos de trabajo estables en empresas del sector. Este modelo responde a una demanda creciente en horeca: perfiles que no solo cuenten con formación teórica, sino que lleguen al mercado con experiencia operativa desde el primer momento.
Escuela hostelería Bolboreta Vrulé
Desde Bolboreta, el proyecto se enmarca en una estrategia que prioriza el impacto social sin renunciar a la viabilidad. La colaboración con Vrulé busca demostrar que la inclusión puede integrarse en modelos de negocio sostenibles y alineados con las necesidades reales del mercado laboral. Por su parte, Vrulé refuerza su posicionamiento como agente especializado en formación hostelera inclusiva, con un enfoque profesional orientado a resultados y empleabilidad.
Más allá de su dimensión social, la iniciativa apunta a uno de los grandes desafíos del sector: redefinir el concepto de talento en un entorno marcado por la falta de personal y la necesidad de mayor profesionalización.
Proyectos como este evidencian que la inclusión no solo es una cuestión de responsabilidad, sino también una oportunidad estratégica para el horeca, al incorporar perfiles motivados y formados en entornos reales de trabajo.





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