La Anecpla ha advertido del riesgo sanitario asociado al uso inadecuado de sistemas de pulverización de agua en terrazas, especialmente durante los meses de verano.
Estos dispositivos generan microgotas de agua en suspensión (aerosoles) que pueden permanecer en el aire y ser inhaladas por las personas. Si las instalaciones no cuentan con un adecuado mantenimiento higiénico-sanitario, pueden convertirse en un vehículo de propagación de la bacteria responsable de la Legionella, bacteria responsable de la legionelosis.
“La Legionella encuentra en determinadas instalaciones de agua un entorno idóneo para multiplicarse, especialmente cuando confluyen calor, humedad, acumulación de materia orgánica y falta de mantenimiento”, explica el director general de Anecpla, Manuel García Howlett.
¿Qué es la legionelosis?
La legionelosis es una enfermedad infecciosa que afecta principalmente al aparato respiratorio y puede derivar en cuadros de neumonía severa.Según datos de organismos sanitarios internacionales, su letalidad puede situarse entre el 5% y el 10%, aumentando en personas mayores, inmunodeprimidas o con patologías respiratorias previas.
Desde la entidad, recuerdan que la bacteria prolifera con mayor facilidad en instalaciones de agua artificial entre los 20 ºC y 45 ºC, un rango habitual durante el verano. A ello se suma el riesgo asociado al agua estancada o a circuitos con deficiencias de mantenimiento. En ese sentido, el director subraya que: “No podemos olvidar que la legionelosis se transmite por inhalación de aerosoles contaminados, no por consumo de agua”.
Importancia del cuidado
La organización insiste en que la prevención es clave y recuerda que la normativa vigente en España establece protocolos específicos de limpieza, desinfección y control analítico para instalaciones susceptibles de generar aerosoles. Asimismo, hace un llamamiento a propietarios y responsables de establecimientos para que recurran a personal técnico especializado en el mantenimiento de estos sistemas.
El director general de Anecpla, Manuel García Howlett, subraya la importancia de un buen cuidado: “Por eso resulta fundamental extremar las medidas preventivas en todos aquellos sistemas que dispersan microgotas al ambiente, especialmente en épocas de altas temperaturas y elevada utilización de este tipo de instalaciones”.
Recomendaciones de Anecpla
- Realizar limpiezas y desinfecciones periódicas de todo el sistema, incluyendo depósitos, conducciones, filtros y boquillas pulverizadoras.
- Evitar el estancamiento de agua y garantizar una correcta circulación en todo el circuito hidráulico.
- Revisar periódicamente el estado de conservación de las instalaciones para detectar acumulaciones de suciedad, incrustaciones, corrosión o biofilm, elementos que favorecen el crecimiento bacteriano.
- Utilizar agua con las debidas garantías sanitarias y controlar regularmente su calidad microbiológica.
- Extremar las precauciones tras periodos prolongados de inactividad, ya que la falta de uso favorece la proliferación de microorganismos en el interior de las instalaciones.
- Contar siempre con empresas especializadas en sanidad ambiental y personal técnico cualificado para el diseño, mantenimiento y control higiénico-sanitario de estos sistemas.




