El modelo de gestión de Resuinsa, basado en la anticipación y la planificación a largo plazo, permite mantener la estabilidad del suministro en un contexto logístico tensionado.
La compañía mantiene niveles de stock estratégico y refuerza de forma continua su capacidad de abastecimiento para asegurar la disponibilidad de producto incluso en contextos logísticos complejos.
"Cuando la ocupación hotelera se dispara, cualquier tensión en la cadena de suministro puede convertirse en un problema operativo. Por eso, sabemos que anticiparnos resulta fundamental y siempre trabajamos para garantizar el suministro a nuestros clientes", explica Félix Martí, director general de Resuinsa.
Ante este escenario, la compañía ha adoptado medidas en su cadena de suministro para asegurar la continuidad de servicio a sus clientes, reforzando el aprovisionamiento de materias primas para ampliar su capacidad productiva y anticiparse a posibles tensiones de suministro. El objetivo es paliar el impacto de posibles disrupciones logísticas y amortiguar, en la medida de lo posible, el efecto de la escalada de los costes en el transporte internacional.
Un contexto internacional tensionado
El incremento de los costes del transporte marítimo, el encarecimiento de los fletes y las alteraciones en algunas de las principales rutas comerciales están comenzando a trasladarse a distintos sectores dependientes del comercio internacional. De hecho, en el caso del textil para hostelería, algunos proveedores del mercado ya han comenzado a advertir a sus clientes sobre posibles limitaciones de determinados productos ante las dificultades de abastecimiento.
Para el sector hotelero, la situación vuelve a poner sobre la mesa un aspecto estratégico que a menudo pasa desapercibido. Y no es otro que la importancia de trabajar con proveedores que cuenten con capacidad industrial, planificación y visión a largo plazo.



