La nueva referencia sustituye al histórico Murua Blanco Fermentado en Barrica y nace con la vocación de situarse entre los grandes blancos gastronómicos de Rioja, una categoría que continúa ganando protagonismo en cartas y maridajes gracias al creciente interés por los vinos con capacidad de evolución y complejidad enológica.
Elaborado a partir de viura, malvasía y garnacha blanca procedentes de diferentes viñedos de Rioja Alavesa, Murua Blanco Reserva ha sido sometido a un proceso de fermentación y crianza sobre lías finas durante 12 meses, buscando profundidad, estructura y riqueza aromática.
La producción está limitada a 3.094 botellas, una exclusividad que refuerza el posicionamiento de una elaboración concebida para la mesa y destinada a consumidores y establecimientos que buscan referencias diferenciales dentro de la categoría de vinos blancos premium.
Vinos blancos de guarda
Según explica la bodega, el lanzamiento representa la culminación del trabajo desarrollado desde 1993 en torno a los blancos de guarda. La mayor crianza en barrica y el afinamiento en botella buscan potenciar la personalidad de un vino que aspira a consolidar la presencia de este estilo dentro de la oferta gastronómica de Rioja
Con esta incorporación, Bodegas Murua refuerza una estrategia centrada en elaboraciones limitadas, viñedo propio y vinos de guarda, manteniendo su apuesta por la calidad y por el segmento de los vinos con capacidad de acompañar propuestas gastronómicas de alto nivel.




