Publicidad Publicidad
3 de julio, 2020 Equipamiento comentarios Bookmark and Share
< Volver

La industria hostelera es una gran consumidora de frío, tanto desde el punto de vista del acondicionamiento de aire como de la conservación de alimentos. Por ello, la optimización energética de los equipos de refrigeración y climatización es crucial. Si a esto añadimos el enorme peso de la industria hotelera en la economía española, la aplicación de medidas de eficiencia energética se convierte en una prioridad.

Las torres de refrigeración y los condensadores evaporativos, que utilizan el agua como refrigerante, favorecen el ahorro energético, además de presentar ventajas económicas y ofrecer una larga vida útil, al requerir inversiones inferiores a las demandadas por soluciones similares, ser respetuosos con el medioambiente y seguros para la salud humana.

Su funcionamiento se basa en el principio del enfriamiento evaporativo, un proceso natural que utiliza el agua como refrigerante y que se aplica para la transmisión a la atmósfera del calor excedente de diferentes procesos y máquinas térmicas.

La reducción del consumo energético en los equipos de enfriamiento evaporativo se consigue por dos motivos: la eficiencia del proceso y la seguridad.

Con respecto al primero, se traduce en que cuanto mayor es la eficiencia del proceso de refrigeración, menor es la cantidad de energía que se pierde y más fácil es deshacerse del calor residual. 

En lo que respecta a la seguridad, la posibilidad de conseguir temperaturas de enfriamiento de agua en nuestra zona climática de hasta +25ºC o inferiores, permite el empleo de intercambiadores de calor intermedios, lo que significa que el fluido procesado puede enfriarse en circuito cerrado hasta 30 ºC o menos.

En comparación, con los equipos de enfriamiento de agua enfriados por aire, que dependen de la temperatura ambiente de bulbo seco, las temperaturas mínimas que pueden lograrse son muy superiores y pueden llegar hasta los 50 ºC. En muchos casos, estas temperaturas son tan elevadas que el proceso es inviable o con un rendimiento bajo, necesitando mayor cantidad de energía para la evacuación de calor.

Así pues, tanto por su aplicación como por su diseño los equipos de enfriamiento evaporativo ahorran energía. En comparación con las necesidades del proceso, la energía utilizada para la evacuación de calor o la refrigeración del equipo es inferior a la empleada por otras alternativas.

Por ejemplo, al disminuir la temperatura de condensación, el consumo de la energía eléctrica necesaria para hacer funcionar una máquina frigorífica, con idénticas prestaciones que la condensada por aire, puede reducirse del 20 al 80 %, e incluso más. Además, como se necesita aproximadamente una cuarta parte de aire, el consumo de energía de motores de ventiladores es muy inferior. 

Mejoras técnicas en la refrigeración evaporativa

Asimismo, en los últimos años, la tecnología de la refrigeración evaporativa ha implementado mejoras técnicas que, entre otros, tienen como objetivo optimizar el rendimiento energético de los equipos. Cabe destacar los motores de alta eficacia, que responden a las normas IE 2 e IE 3 y ofrecen un rendimiento muy elevado. A ello contribuyen en gran medida los convertidores de frecuencia que permiten la regulación y el control del funcionamiento del equipo de manera que la necesidad de energía se ajusta exactamente a las necesidades de consumo y mantenimiento. El resultado es un funcionamiento de la torre “a la carta” con la consiguiente optimización energética.

Tanto en lo referente a la eficiencia energética como a la seguridad socio-sanitaria, el correcto mantenimiento de una torre de refrigeración es un factor irrenunciable. Los fabricantes de los equipos de última generación también tienen en cuenta la necesidad de facilitar el trabajo de los técnicos de mantenimiento con avances como sistemas de purga automatizados que evitan altas concentraciones de sal. Asimismo, las torres incluyen sistemas de tratamiento de agua que la mantienen en óptimas condiciones. 

Uso en hostelería

Los equipos de refrigeración evaporativa tienen una extensa aplicación en el sector de la hostería que se traduce, fundamentalmente, en los siguientes aspectos:

Climatización: la optimización de los procesos de ahorro de energía es una prioridad para el sector hostelero, y uno de los elementos que en mayor medida influye en el consumo de energía es el sistema de acondicionamiento empleado, ya se trate de calefacción o de frío. En este contexto, la incorporación de las torres de enfriamiento y condensadores evaporativos en los sistemas de climatización garantiza tanto el ahorro energético como el respeto del medioambiente.

Conservación de alimentos: la refrigeración industrial se utiliza en dos terceras partes de las instalaciones de la industria alimentaria. La conservación de alimentos es más prolongada cuanto antes se consigue reducir su temperatura a los niveles óptimos de almacenamiento. La de todas las carnes y pescados, de las frutas y hortalizas, de los productos lácteos etc. se asegura por medio de bajas temperaturas.

En este contexto, la utilización de torres de enfriamiento y condensadores evaporativos permite el desarrollo de un proceso de refrigeración eficiente, respetuoso con el medio ambiente y con una reducida dependencia de fuentes limitadas.

Además, estos equipos ofrecen una combinación de uso de energía y coste de instalación idónea para obtener una óptima relación inversión/rendimiento.

Otras ventajas

En materia económica, abarcan desde la menor inversión inicial hasta el consumo de energía, menos elevado:

• La inversión media inicial es menor y resulta de rápida recuperación gracias al ahorro generado. 

• La instalación es sencilla y rápida, en la medida que no se requieren grandes obras.

• Son hasta cinco veces menos pesados y voluminosos que los equipos de condensación por aire.

• Su consumo de energía eléctrica es inferior. En los sistemas de refrigeración por aire, al incrementarse la temperatura de condensación, disminuye la producción frigorífica de la instalación, es decir, para producir el mismo efecto frigorífico se requieren un compresor, un motor de accionamiento eléctrico y un condensador de tamaños y costes superiores.

• La utilización de agua es reducida, de modo que el ahorro, comparado con sistemas de refrigeración de un solo paso, supera el 95%. El agua es recirculada y devuelta al ambiente en forma de vapor y de agua de drenaje. 

• El impacto acústico es menor que en soluciones similares, con lo que también se disminuyen los costes de insonorización.

• Su vida útil se ha incrementado gracias a la utilización de materiales resistentes a la corrosión y a los tratamientos de mantenimiento que, además de garantizar la protección frente a la Legionella, optimizan el funcionamiento del equipo.

Podemos concluir que el uso del enfriamiento evaporativo para refrigerar el agua de condensación de las instalaciones frigoríficas es una tecnología altamente eficaz y económica para el ahorro de energía. Se trata de una tecnología limpia y segura con un gran valor como alternativa energética para grandes sectores de la industria, entre ellos, el turismo.

La eficacia de estos sistemas no deja de incrementarse y la industria hostelera es uno de los sectores que se beneficia de la constante evolución técnica de los sistemas de refrigeración evaporativa durante los últimos años.  

Grupo de Refrigeración Evaporativa de AEFYT, Asociación de Empresas del Frío y sus Tecnologías

www.aefyt.es

Noticias relacionadas

comments powered by Disqus